sábado, 29 de octubre de 2011

M.I.A. (Músicos Independientes Asociados) - Mágicos Juegos del Tiempo (1977)



Músicos Independientes Asociados, abreviado a M.I.A. es una formación ya conocida para los lectores de La Voz de los Vientos, aunque los dos trabajos que glosamos anteriormente no fueran precisamente los más representativos de la formación. Corregimos hoy esta deficiencia con su segundo LP, un trabajo de rock progresivo a la altura de lo mejor que se hacía en la época en este estilo.

La particular historia de esta asociación musical ya fue contada en la primera entrega dedicada al grupo. La primera entrega discográfica de la formación llevó el título de “Transparencias”.  La segunda, publicada en 1977, recibió el nombre de “Mágicos juegos del tiempo” y es la que hoy vamos a glosar. Participan en la grabación, Lito Vitale (piano, órgano, sintetizador, mellotron, voces), Liliana Vitale (batería, voz, flauta), Alberto Muñoz (guitarras, bajo, voz) y Nono Belvis (guitarras, bajo, voz). Cada uno de ellos tenía su propia labor en el grupo y todos ellos eran igualmente importantes. Nono Belvis, por ejemplo, que no tiene responsabilidad en ninguna de las canciones, era el erudito del grupo, la persona que introdujo al resto en la música de Miles Davis, Egberto Gismonti o en discos como “Abbey Road”. Fallecido en 2009, Lito Vitale le sigue recordando como una de las personas más importantes de su formación musical en aquellos años (recordemos que Lito contaba con 14 años cuando grabó el primer disco con M.I.A.). Tras dejar la asociación, formó el grupo El Umbral, formación clave en el jazz argentino de la época. Alberto Muñoz, compositor en todos los temas del disco era, al margen de músico, escritor y esa es quizá su faceta más recordada. Todas las letras del disco, realmente delirantes y con un punto de realismo mágico muy reconocible,  son suyas. Después de M.I.A., se alejó de la música para centrarse en la escritura, aunque unos años después volvió a grabar algunas cosas en solitario.


Foto de familia de M.I.A.



Los otros dos miembros del grupo son los hermanos Lito y Liliana Vitale. El hogar de los Vitale en Villa Adelina debía ser un sitio realmente maravilloso para el desarrollo de un niño. Rubens Vitale, más conocido como “Donvi” y Esther Soto eran un matrimonio con profundos intereses artísticos (ella era cantante y él pedagogo musical) y no dudaron en fomentar ese espíritu en sus hijos. El matrimonio Vitale fundó también la mitica discográfica Ciclo 3, responsable de la publicación de todo el catálogo de sus hijos. Lito empezó a tocar el piano con 3 años. Cuenta Esther en una entrevista reciente que en una ocasión “llegó a casa un amigo español, que tocaba el piano y el violín; y Lito lo miraba tocar, petrificado. Y después de haberlo escuchado, nos dijo: "yo quiero ser músico y español". Lo primero lo consiguió con creces, convirtiendose en una de las mayores figuras de la música sudamericana de las últimas décadas. La carrera de su hermana, cantante principalmente aunque también se defiende con casi cualquier instrumento, no ha alcanzado la proyección internacional de Lito pero no por ello deja de ser muy notable.

No queremos extendernos más sin pasar a lo que nos importa que es el disco “Mágicos juegos del tiempo”.

El LP se dividía en tres secciones. La primera de ellas, bajo el título de “Mágicos juegos del tiempo” la componían cuatro segmentos:

“Lírica del Sol” – Escrito por Alberto Muñoz, Lito Vitale y Liliana Vitale, comienza con una delicada introducción de piano a la que se suman las voces del trío, combinandose de forma magistral. Un rápido sólo de piano del joven Lito de aires clasicistas marca la transición hasta la segunda estrofa nuevamente con interesantes juegos vocales que, irremediablemente, nos remiten a formaciones tan importantes como Yes, opinión a la que contribuye el propio piano de Lito, muy en la onda de Rick Wakeman.



“Crisálida mi niña” – Se trata de una composición en solitario de Alberto Muñoz, que comienza con unas notas de guitarra reminiscentes de clásicos como “The House of the Rising Sun”, aunque el peso instrumental de la pieza sigue recayendo sobre el piano. Al margen de estas consideraciones, nos encontramos ante el primer tema plenamente progresivo del disco con las voces más conjuntadas que en la parte anterior. Por alguna razón, la escucha de esta canción nos recuerda habitualmente a los King Crimson de "Epitaph".

“Los molinos de la calma” – Nuevamente escrita por el trío Alberto Muñoz, Lito Vitale y Liliana Vitale, esta parte tiene un tono mucho más relajado y aires más folclóricos que las primeras, especialmente en cuanto a las percusiones. Los ambientes logrados con el órgano y el mellotron son dignos herederos de lo mejor del rock progresivo de aquella época.

“Antiguas campanas del pueblo” – El tema que cierra este primer segmento es, quizá, el mejor de todo el trabajo. El fragmento instrumental de bajo, órgano y batería que sirve de presentación es realmente notable. Tras el mismo entramos en uno de esos pasajes vocales tan presentes en el disco donde las letras de Alberto Muñoz suenan casi a capella, mientras, de forma casi imperceptible, el órgano va apareciendo en escena en un suave crescendo que termina con una nueva parte instrumental de batería, bajo, guitarras y teclados que no tendrían nada que envidiar a muchos de los grandes del momento como el citado Wakeman o Keith Emerson. Lito Vitale es el compositor de la música de todo el tema que acaba con las campanas citadas en el título a modo de despedida.



La segunda parte del disco lleva el nombre de “Elegías y romanzas” y se compone de dos partes.

“Archipiélagos de Güernaclara” – Escrita por Alberto Muñoz, Lito Vitale y Nono Belvis, comienza con un solo de piano de inspiración clásica que, como es costumbre ya, nos conduce hasta el comienzo de la letra, en voz de Liliana Vitale. Tras esta parte, llegamos a una parte más folclórica con aires casi pastoriles de inspiración clásica. Hay algo en esta parte que nos recuerda al Mike Oldfield de “Ommadawn” pero sin tiempo para recrearnos en la comparativa, la música cambia por completo entrando en una frenética sesión de free-jazz en la que los músicos hacen una sensacional exhibición de facultades, especialmente, y aunque nos pongamos muy pesados con ello, Lito Vitale a los teclados, mano a mano con Nono Belvis y su guitarra (alguien escribió que era una especie de encuentro entre Jan Akkerman, de Focus, y David Gilmour de Pink Floyd, refiriendose a este fragmento). El tema se cierra volviendo a la clave rockera en una breve coda.

“Romanza para una mujer que cose” – Otra de las composiciones en solitario de Alberto Muñoz. En esta ocasión el tema es de aire más folclórico que los anteriores hasta la mitad del mismo, cuando la cosa evoluciona de nuevo hacia un tiempo medio nuevamente de aires progresivos que recuerda por momentos a Pink Floyd hasta que vuelven los solos de sintetizador para cerrar la canción con un regreso al tema del comienzo.

La tercera y última parte del disco procede de una composición que muchos consideran el verdadero comienzo de M.I.A. La cantata profana “Saturno” fue una de las primeras piezas escritas por los músicos de la agrupación y su concierto de presentación en 1974 fue, en cierto modo, el primer acto público de la asociación. Para cerrar el disco, se escogieron dos de las corales de dicha cantata: “Canción de nacimiento” y “Estadía en la casa de las arañas”, compuestas por Alberto Muñoz, Lito Vitale, Daniel Curto. Ambas piezas de la cantata son composiciones realmente notables y proporcionan un cierre realmente solemne y acertado para un disco magnífico.



Es muy probable que el hecho de ser argentinos no permitiera a M.I.A. alcanzar mayor repercusión a nivel internacional y, no digamos ya, entrar en el mercado anglosajón. Sin embargo, con el paso de los años el prestigio de la banda se ha mantenido intacto y son muy valorados en círculos especializados.


Foto de M.I.A. en el estudio. Lito Vitale aparece a la derecha, en los teclados.



La edición en CD de este trabajo incluye varios temas extra en directo pertenecientes al triple LP “Conciertos” del que ya dimos cuenta en su momento.

Éste trabajo, junto con muchos otros de la discografía del músico, está disponible en su página web oficial, un sitio muy recomendable en el que también se ofrecen, de cuando en cuando, descargas gratuitas de algún concierto.

Web oficial de Lito Vitale

También está disponible en webs como Amazon pero el precio se nos antoja desorbitado:

amazon.com

jueves, 27 de octubre de 2011

Steven Wilson - Grace for Drowning (2011)



Parece mentira pero entre enero de 2010 y junio de 2011, el músico británico Steven Wilson sacó tiempo para escribir y grabar el que es su último trabajo, un album doble titulado “Grace for Drowning”.

Lo que para cualquier otro músico habría sido trabajo suficiente para varios meses, Wilson lo hizo en huecos sueltos sacados de aquí y de allá mientras se dedicaba a hacer las nuevas remasterizaciones de otros dos trabajos de King Crimson (“Starless and Bible Black” y “Discipline”) o del “In the Land of the Grey and Pink” de Caravan, se encargaba de las mezclas del último trabajo de Anathema, “We’re Here Because We’re Here”, colaboraba en el disco de Pendulum, “Immersion”, le daba los últimos toques al “Heritage” de Opeth, grababa y lanzaba el tercer disco de su banda “Blackfield” (con su correspondiente gira) y se juntaba con el cantante de los citados Opeth, Mikael Akerfeldt para trabajar en otro futuro proyecto a dúo (¡¡¡otro más!!!) bajo el nombre de Storm Corrosion. Todo esto interrumpido por el fallecimiento en mayo de 2011 de su padre lo que le obligó a suspender algunos conciertos de Blackfield.

Esta auténtica saturación de trabajos que, en realidad, viene siendo una constante en la trayectoria de Wilson en los últimos años, le había supuesto algunas malas críticas a algunos de sus discos más recientes como el último disco de Porcupine Tree, “The Incident”, o su “Insurgentes” en solitario, trabajos ambos reseñados en La Voz de los Vientos en su momento. Sin embargo, esa tendencia negativa, al menos para la crítica especializada, en la que parecía estar cayendo nuestro hombre se ha revertido por completo con este trabajo que está recibiendo encendidos elogios, incluso de aquellos sectores que empezaban a perder la fé en Wilson. Algunos de los comentarios suscitados por este trabajo son extremadamente positivos:

“Un disco realmente indescriptible pero que pide a gritos ser escuchado urgentemente”
CLASSIC ROCK.

“Un proyecto absorbente y ambicioso que nos exige escuchas continuas”
MOJO.

“Un disco denso y extremadamente coherente. Grace for Drowning alcanza la máxima brillantez. El disco progresivo del año”
TERRORIZER.

“Supone un paso adelante sensacional. Wilson es, sencillamente, imparable”
CLASSIC ROCK PROG.

“Un majestuoso paisaje sonoro creado por un innovador músico con la mirada en el futuro y a la vez, respetuoso con lo mejor que nos deja la historia del rock”.
RECORD COLLECTOR.

“La capacidad de Wilson para crear música es prodigiosa y cómo consigue alcanzar  siempre un nivel tan elevado nos sigue pareciendo un misterio. Con su segundo disco en solitario, el líder de Porcupine Tree lo ha vuelto a conseguir”.
METAL HAMMER.

“Grace for Drowning” son, en realidad dos discos separados, cada uno con su propio título. El primero de ellos lleva el nombre de “Deform to Form a Star” y el segundo el de “Like Dust I Have Cleared from My Eye”. En palabras del propio Wilson, durante el proceso de creación del disco, “la edad dorada del rock transcurrió durante la última parte de la década de los sesenta y los primeros años de los setenta, cuando el disco se convirtió en el formato por excelencia, en un medio de expresión en sí. Una época en la que los músicos se liberaron del formato pop de canciones de 3 minutos, tomando elementos del jazz y de la música clásica y combinandolos con el espíritu psicodélico de aquellos años. Sin llegar a ser “retro”, mi disco pretende homenajear este espíritu”.

La incorporación de músicos procedentes del mundo del jazz, presentes en el disco fue algo que Wilson buscaba, inspirado en sus meses de trabajo en la concienzuda (y a veces polémica) remasterización del fondo de catálogo de King Crimson que viene realizando en los últimos años, bajo la supervisión de Robert Fripp.

Pasamos a un análisis con cierto detalle del disco en sí, que es lo que realmente nos importa con el primero de los discos, “Deform to Form a Star”.

“Grace for Drowning” – El tema que abre el trabajo es un breve instrumental que comienza con unos arpegios de piano a cargo del teclista de Dream Theater, Jordan Rudess, sobre los que Wilson entona una bella melodía vocal con ciertos aires brasileñoa (nos viene a la cabeza, por ejemplo, el Nando Lauria que colaboró con el Pat Metheny Group en su momento). La voz de Wilson está doblada hasta 40 veces para lograr un efecto de coro. Como introducción, estamos ante un tema realmente efectivo y brillante que nos pone en situación para lo que llega después.

“Sectarian” – Se trata de un instrumental rock muy en la linea de los trabajos de Wilson con Porcupine Tree con elegantes fondos de autoharp, antiguo instrumento de cuerda de la familia de la zanfoña. La pieza, con toques de jazz y elementos psicodélicos, nos remite a esos primeros setenta y a los Pink Floyd o el King Crimson más experimental. El uso del mellotrón o el saxo de Theo Travis entroncan enseguida con el sonido clásico de la banda de Fripp. Junto a Wilson y Travis, intervienen en la pieza Ben Castle (clarinete), Nick Beggs (stick) y Nic France (batería).

“Deform to Form a Star” – La primera de las canciones al uso del disco nos habla ya de uno de esos lugares habituales en las letras de Wilson, en los que impera el desorden que, sin embargo, es lo que los hace realmente habitables y en los cuales esa imperfección es, precisamente, el mayor de sus atractivos. Lugares al margen de Dios y de la pulcritud casi quirúrgica que se nos ofrece habitualmente como el único estado posible en el que vivir. “This smile isn’t pure, certain or sure, cold precision was never there” reza una de las estrofas. Wilson toca teclados, guitarras y canta, acompañado de Jordan Rudess (piano), Theo Travis (clarinete), Tony Levin (bajo) y Nic France (batería). La canción, que comienza como una clásica balada de las que Wilson nos deja de cuando en cuando, nos gana definitivamente con la llegada del estribillo. La faceta del músico como guitarrista, muchas veces no suficientemente reconocida, se nos muestra aquí en una de sus mejores versiones, tanto con el sensacional sonido que le arranca a la eléctrica en distintos registros como con las breves intervenciones a la acústica. La batería de France sigue los patrones habituales del trabajo del percusionista habitual de Wilson en Porcupine Tree en los últimos años, Gavin Harrison, recientemente integrado en King Crimson como parte de ese curioso trasvase de músicos que parece estar produciendose en los últimos años entre Fripp y Wilson. En relación con esta afirmación, sin ir más lejos, en este “Grace for Drowning” tenemos hasta tres integrantes de la banda de Robert Fripp: Tony Levin, Pat Mastelotto y Trey Gunn.

“No Part of Me” – Se trata de otra gran canción acerca de la ruptura cuando los intereses de la pareja dejan de ser los mismos y la relación se sostiene sólo por rutina. Tras un comienzo más o menos tranquilo, nos encontramos de lleno metidos en otra de las clásicas secciones instrumentales casi en clave de hard rock tan habituales en la música de Wilson, quien en esta ocasión sólo toca teclados dejando las guitarras a Markus Reuter. Pat Mastelotto es el batería, Nick Beggs se encarga del solo de bajo mientras que el resto de las partes de bajo y la warr guitar son cosa de Trey Gunn. Theo Travis toca saxos y la London Session Orchestra dirigida por Dave Stewart se encarga de las cuerdas.

“Postcard” – Probablemente sea la mejor cancíon del disco y cuenta con unos arreglos realmente exquisitos. La letra nos muestra el despertar del protagonista en el suelo de su cocina, aparentemente tras un intento de suicidio fallido la noche anterior. El tono optimista de la música contrasta con lo que se narra, aunque nos hace pensar en que aún queda esperanza para el fracasado suicida a pesar de todo. En lo meramente musical, Wilson se encarga de todos los instrumentos salvo de la batería, que vuelve a ser cosa de Nic France y de la orquesta, que vuelve a ser la misma del corte anterior, acompañada de unos coros sintéticos realmente efectivos. “Postcard” es una joya de esas que aparecen en muy contadas ocasiones, incluso cuando hablamos de músicos de esta categoría.

“Raider Prelude” – Como transición hacia la última canción del CD, nos encontramos un instrumental de corte ambiental realmente oscuro que nos recuerda que, también en ese registro, Wilson es un músico tremendamente dotado como ha demostrado en muchas ocasiones en sus discos con Bass Communion

“Remainder the Black Dog” – Como cierre del primero de los discos del trabajo tenemos este corte de tintes psicodélicos que encajaría como un guante en cualquiera de las más delirantes escenas de una película de David Lynch. Un ostinato de piano recorre la pieza de principio a fín con la voz tratada electrónicamente de Wilson y el trío formado por Theo Travis a los vientos, el bajo de Nick Beggs y la batería de Nick France componiendo una escena jazzy de ambientes cargados y bombillas de esas que, en lugar de dar luz, dan sueño. Si Wilson es tan grande, lo es por temas como este en los que juega con distintos géneros con maestría combinandolos de modo que se nos antoja que el resultado ha estado ahí siempre, delante de nuestros ojos, pero sin que ninguno de nosotros alcanzara a verlo hasta que se nos revela por mediación del músico inglés. Como invitado estelar en este tema, tenemos, nada menos que a Steve Hackett a la guitarra.



El segundo disco que completa este “Grace for Drowning” lleva el título de “Like Dust I Have Cleared from My Eye”. Los acompañamientos, a excepción del tema central del mismo, son más reducidos, siendo la mayoría de los cortes dúos y tríos.

“Belle de Jour” – El tema que abre el CD es un sensacional instrumental que nos transporta inmediatamente a la Francia de los impresionistas, con una introducción de guitarra que encaja perfectamente en la tradición de los Satie, Ravel, etc, con un cierto aire romántico de cuento de Tim Burton. El único acompañamiento de Wilson en esta ocasión, es el de la London Session Orchestra.

“Index” – Con “Index” volvemos a los ambientes oscuros y a los personajes obsesivos que pueblan las letras del músico y que llegan a asustar en muchas ocasiones. Para acompañar la historia del coleccionista compulsivo que protagoniza la canción, Wilson se ayuda de la batería de Mastelotto y de la misma orquesta de los otros cortes del album.


“Track One” – Continuando con la linea del segundo disco en cuanto a acompañamientos, la batería de Nic France es el único instrumento que no toca Wilson en este tema. Se trata de una canción de corte épico, con un sensacional crescendo instrumental que nos lleva a un precioso final en el que la guitarra del músico británico es protagonista absoluta.


“Raider II” – El corte más largo de todo el album es también en el que nos encontramos la cara más inquietante del músico que nos cuenta en primera persona la historia de un asalto en el que el protagonista entra de noche en una tienda, golpea y ata al dueño y comienza lo que presumiblemente es una pesadilla con terrible final para éste último. Nos encontramos ante uno más de esos psicópatas que habitan el imaginario de Wilson. A pesar de la narración, el tema es instrumental en su mayor parte y es un efectivo resúmen de todo lo que hemos hablado hasta ahora: ráfagas de hard rock, pasajes ambientales realmente opresivos, ardientes solos de saxo como sacados de una jam session en pleno infierno y todo ello enlazado con la mayor naturalidad. Rompiendo la linea de este segundo disco, esta extensa suite cuenta con la participación de un buen número de intrumentistas. Al margen de Wilson, quien toca guitarras, piano, teclados, harmonium, percusión y bajo ademas de cantar, tenemos a Theo Travis (flautas, clarinete y saxo), Jordan Rudess (piano), Mike Outram (guitarra), Sand Snowman (guitarra), Nick Beggs (stick, bajo), Nic France (batería), los arreglos de Dave Stewart y la participación en la programación de Dave Kerzner.

“Like Dust I Have Cleared from My Eye” – El final de este sensacional viaje por la inquieta (e inquietante) mente de Wilson nos deja con otro cambio de registro volviendo a una canción más convencional, si acaso con cierto regusto “floydiano”. Otra de sus letras sobre la ruptura pero enfocada de un modo distinto. En esta ocasión, la separación es, como indica el título, “como la mota de polvo que me quito del ojo”. Un cierre tranquilo para un disco sensacional con el bajo de Tony Levin y la batería de Nic France acompañando a Wilson en la despedida.

Tenemos poco que añadir a lo ya dicho sobre “Grace for Drowning”. Los seguidores del blog ya conoceis bien casi todas las encarnaciones de Wilson en sus diferentes proyectos y sabeis que aquí se le tiene en muy alta estima. Nuestra opinión tras escuchar su último trabajo no puede sino reforzar esta idea.

Como suele ocurrir con Steven Wilson, este disco está disponible en distintos formatos, CD convencional, vinilo, digibook y edición deluxe con un libro de 120 páginas, 1 CD con material extra y un BlueRay en 5.1:







Todo este material está a la venta en su tienda oficial:

burningshed.com



lunes, 24 de octubre de 2011

Jean Michel Jarre - Essentials and Rarities (2011)


La carrera de Jean Michel Jarre estuvo estréchamente ligada desde sus inicios a la discográfica francesa Disques Dreyfus, propiedad de Francis Dreyfus, uno de los personajes más importantes de la industria discográfica del país vecino de las últimas décadas.

Cuando Jarre era un desconocido músico con el único aval de ser el hijo del gran Maurice Jarre y sus estudios en el Groupe de Recherches Musicales de Pierre Schaeffer, Dreyfus fue la primera persona en darle una oportunidad a través de sus sellos Disques Motors o Labrador. Los primeros pasos del músico fueron muy variados y tan pronto grababa singles de corte vanguardista según las enseñanzas de su maestro Schaffer como sintonías televisivas, aportaba sus conocimientos sobre electrónica a músicos más consolidados como sus compatriotas de Triangle, escribía letras para estrellas de la canción ligera como Christophe o incluso temas completos para Gerard Lenorman o Francoise Hardy. De esta época es su primer LP, el casi desconocido "Deserted Palace" o la banda sonora de la película "Les Granges Brulees".

Para el público en general, toda esta etapa del músico francés es absolutamente desconocida. Para los aficionados a su música, hace sólo 15 años, era una nebulosa de la que apenas habían leído algo en entrevistas dispersas a lo largo del tiempo. Si eran algo más afortunados, se podrían haber encontrado con una serie de discos "piratas" de título "Rarities" en los que podían hallar buena parte de la música de Jarre en estos años.

La relación de Jarre y Dreyfus fue muy estrecha, especialmente a partir del éxito de "Oxygene" a partir de 1976. Francis fue su principal aval y el encargado de gestionar lo necesario para la realización de los mastodónticos espectáculos de luz y sonido que hicieron tremendamente popular al músico en la década de los 80, financiando en buena parte muchos de ellos. Sin embargo, esta relación se enrareció por motivos nunca aclarados del todo alrededor del año 2000. Algunos apuntan a que Jarre no estaba contento con la promoción que se hizo de su disco "Metamorphoses", otros a que Dreyfus quería que el ritmo de producción del músico fuera algo mayor de lo habitual. Sea como fuere, en 2002 aparece en el mercado un disco bajo el título de "Sessions 2000", supuestamente grabado por Jarre y su colaborador Francis Rimbert en distintas sesiones en aquel año. El disco fue publicado por Dreyfus por su cuenta, sin contar con el beneplácito del músico lo que desembocó en la ruptura de las relaciones entre ambos. Jarre creó su propia productora, AERO Prod. y sus siguientes trabajos fueron apareciendo con grandes sellos multinacionales como Warner o EMI.



Quizá el punto más tenso de la relación se produce en 2004 cuando, poco antes del lanzamiento del disco de debut de Jarre en su nueva discográfica, un recopilatorio de grandes éxitos regrabados en 5.1 para la ocasión, Dreyfus lanza su propia compilación en lo que parecía ser una maniobra diseñada para perjudicar a su antigua estrella.

Por la razón que fuera, los discos de Jarre con Warner pasaron más bien desapercibidos y cuando destacaron por algo, no fue precisamente por su calidad. El cambio a EMI no mejoró las cosas e incluso llevó a un desagradable asunto legal con Dreyfus que quizá tratemos más adelante. Lo cierto es que los últimos años de la carrera de Jarre están dedicados a una gira que se nos antoja interminable, en la que el otrora genio de los sintetizadores recorre Europa una y otra vez con su clásico espectáculo de luz y sonido, sin intención aparente de grabar un nuevo disco (a pesar de que lleve años anunciando que está trabajando en ello). Las noticias que tenemos al respecto sobre su situación contractual no son claras. Unas fuentes apuntan a que está sin discográfica y otras indican que aún le "debe" un disco de estudio a EMI.

Pero algo pareció cambiar el año pasado. El 24 de junio de 2010, falleció Francis Dreyfus y un tiempo después se anunció la publicación de un disco recopilatorio de Jarre publicado por la discográfica francesa. La particularidad del lanzamiento es que no iba a ser simplemente otra colección de grandes éxitos sino un disco doble dividido en dos partes. La primera, titulada "Essentials" estaría integrada por composiciones de la etapa más conocida de Jarre y la segunda, bajo el nombre de "Rarities", iba a mostrar una selección de temas de los primeros años del músico francés, anteriores al éxito internacional de "Oxygene".

El disco sería publicado en una edición limitada en CD doble en imitación vinilo en un digipack de lujo que, posteriormente, tendría también su correspondiente tirada en vinilo, aunque conteniendo sólo el disco de rarezas.

La lista de composiciones "esenciales" del primer disco no merece mayor comentario ya que, como ocurre con cualquier recopilatorio de un artista famoso, siempre encontraríamos temas que faltan y otros que nunca habríamos incluído. La lista de temas es la siguiente (entre paréntesis, el disco al que pertenecen originalmente):

- Souvenir of China (The Concerts in China, 1982)
- Oxygene 2 (Oxygene, 1976)
- Arpegiator (The Concerts in China, 1982)
- Oxygene 4 (Oxygene, 1976)
- Equinoxe 4 (Equinoxe, 1978)
- Calypso 2 (Waiting for Cousteau, 1990)
- Zoolook (Zoolook, 1984)
- Magnetic Fields 1 (Magnetic Fields, 1981)
- Magnetic Fields 2 (Magnetic Fields, 1981)
- Equinoxe 5 (Equinoxe, 1978)
- Industrial Revolution 2 (Revolutions, 1988)
- Rendez-Vous 4 (Rendez-Vous, 1986)
- Gloria, Lonely Boy (Metamorphoses, 2000)
- Oxygene 6 (Oxygene, 1976)
- Space of Freedom (Live from Gdansk, 2005)

Una elección tan buena como cualquier otra en la que, sin embargo, no nos deja de llamar la atención la completa ausencia de temas de dos de los discos más populares de Jarre como son "Chronologie" y "Oxygene 7-13". Pero el punto fuerte del lanzamiento, el mayor atractivo para los fans de Jarre iba a ser el disco titulado "Rarities" en el que ibamos a poder disfrutar, por primera vez en formato CD, de una serie de composiciones practicamente imposibles de encontrar en sus vinilos originales sin dejarse un buen montón de billetes en el intento.

El principal atractivo del "Rarities" iba a ser el tema que abría el CD: una composición de 1968 titulada "Happiness is a Sad Song", inédita hasta el momento y que nos muestra al Jarre de su periodo formativo en el GRM trasteando con grabaciones en cinta y con un trabajo notable de "corta y pega" de la época en que el significado de la expresión era literal y no producto de meros "clicks" de ratón.

Continúa el disco con "Hypnose", versión instrumental de una grabación de Jarre de 1970 publicada en single originalmente con la narración del mago Dominique Webb por encima de la melodía. Este corte sin la voz, aparecía como cara B del 7'' original y se trata de una de las melodías más interesantes del Jarre pre-Oxygene.

Los dos cortes siguientes, "Erosmachine" y "La Cage" aparecieron en single en 1970 y fueron el primer lanzamiento discográfico de Jarre. El vinilo original es un cotizadísimo objeto de coleccionista hoy en día ya que en su momento, apenas se vendieron unas 200 copias del mismo. Ambos temas pertenecen a la etapa experimental con Schaffer. Mientras que "La Cage" no deja de ser una pieza de música concreta sin mayor trascendencia, "Erosmachine" tiene un componente melódico y más que interesante y no está de más el darle una escucha de vez en cuando.

Continuamos con "La Chanson des Granges Brulees" primero de los cortes pertencientes a la banda sonora de "Las Granjas Ardientes", película de 1973 con Alain Delon y Simone Signoret en los papeles principales. La melodía es realmente inspirada y de gran belleza y está interpretada por una vocalista femenina sin identificar en los créditos. Sin embargo, y junto a los otros cortes de la banda sonora presentes en el disco, no deja de ser una pieza prescindible en la recopilación ya que la propia banda sonora en su integridad fue publicada en CD por Dreyfus en 2003 con lo que su carácter de rareza no es tal.


Los tres temas siguientes pertenecen originalmente al LP "Deserted Palace", publicado en 1972 como librería de sonidos más que como un lanzamiento comercial al uso. El disco contenía composiciones sueltas de breve duración en su mayoría, destinadas a anuncios de televisión o "jingles" radiofónicos junto con otras piezas experimentales. Los instrumentos con los que se grabaron tanto este LP como la banda sonora citada anteriormente eran realmente limitados y casi todos los temas están interpretados con un EMS VCS3, un sintetizador AKS y un órgano Farfisa. "Windswept Canyon" abre la serie de tres temas y es el mejor de ellos, además del más extenso. A pesar de la precariedad de los medios con los que se grabó, la melodía es ya muy reconocible y anticipa muchas de las cosas que Jarre sería capaz de hacer en el futuro. "The Abominable Snowman" es un extravagante tema que no llega al minuto de duración y que no tiene mayor trascendencia y "Deserted Palace" nos deja una agradable melodía antes de encontrarnos con "Le Pays de Rose", otro de los cortes de "Les Granges Brulees".

Llegamos así a otro segmento de temas pertenecientes al LP "Deserted Palace" compuesto por "Rain Forest Rap Session", "Black Bird", "Music Box Concerto" e "Iraqi Hitch-Hiker" que nos dejan ver varias facetas del Jarre de aquellos años con ciertos aires clasicistas en algunos momentos, guiños al rock progresivo y algunos esbozos de tecno pop. Conviene matizar que, si bien "Black Bird" no estaba incluída en "Deserted Palace" sino que era la cara B del single "Pop Corn" publicado por Jarre con uno de los muchos pseudónimos que utilizaba en la época, la misma composición aparece en el LP bajo el título de "Bridge of Promises" por lo que la hemos considerado un tema más del disco a todos los efectos.

Como última rareza del trabajo tenemos el tema "Les Granges Brulees" de la banda sonora de la que ya hemos hablado anteriormente. A modo de añadido, completan el CD dos remezclas de "La Cage" y "Erosmachine" a cargo de la estrella de la música de baile francesa, Vitalic.


El lanzamiento de este recopilatorio nos deja sensaciones contradictorias. Por una parte, muchos aficionados estabamos esperando a tener todo este material en un formato de la calidad del CD y "Essentials and Rarities" llena en cierto modo este hueco. Por otra parte nos queda un regusto a oportunidad desaprovechada, habida cuenta de que queda mucho material de la época aún sin publicar y que podía haber ocupado el hueco de los temas de "Les Granges Brulees", ya disponibles en CD, o los de las prescindibles remezclas de Vitalic. Tampoco sería de extrañar que, dadas estas ausencias y las que citabamos más arriba en el primero de los CDs del recopilatorio, la idea de Jarre y de la discográfica sea dejar abierta la puerta a un segundo volúmen con los grandes éxitos que faltan y rarezas como el ballet AOR, singles como "Freedom Day / Synthetic Man" o los temas restantes del "Deserted Palace".



A la espera de noticias en este sentido y ante la perspectiva de una prolongada falta de novedades en forma de disco con material actual de Jarre, creemos que este "Essentials and Rarities" no debe faltar en la discoteca de todo fan del músico francés. Si por el contrario, buscais un disco para introduciros en la obra de Jarre, es posible que haya recopilaciones más representativas en el mercado.

Como es costumbre de La Voz de los Vientos, os dejamos los correspondientes enlaces en los que comprar el trabajo si estais interesados:



Os dejamos con el video promocional en el que el propio Jarre nos habla del lanzamiento:

martes, 18 de octubre de 2011

Cambios


"Changes" cantaba Bowie en el 71 y cambios son los que vamos a tener próximamente en La Voz de los Vientos. En estos últimos meses hemos compartido un buen puñado de discos y puntos de vista. Nos hemos juntado unos pocos fieles y tenemos una buena cantidad de visitas diarias (unas 300 de media en las últimas semanas).

Digamos que el blog ha crecido bastante más de lo previsto y puede ser el momento adecuado para afrontar algunas modificaciones. Tomando como referencia otros blogs amigos que todos conocereis, puesto que los hemos recomendado desde el comienzo de esta historia, a partir de ahora prescindiremos de los links de descarga que acompañaban cada una de las entradas que íbamos publicando. Todos habreis comprobado como hay muchos blogs realmente interesantes que han desaparecido de un día para otro y creemos que el volúmen de entradas que hemos ido alcanzando no merecería un final así, máxime cuando encontrar un enlace de descarga de cualquiera de los discos que hemos presentado no ocuparía más de 10 minutos de búsqueda con google para el lector interesado. En las próximas fechas iremos retocando los textos antiguos enriqueciendo el material presente en ellos (con la inclusión de más fragmentos para reproducir en streaming, por ejamplo) y suprimiendo los enlaces de descarga, como hemos señalado, salvo para casos muy especiales de discos descatalogados e imposibles de encontrar por otras vías.

Por otro lado, cambiará algo el propio formato de las entradas. Seguiremos hablando de discos concretos, con mayor profundidad si es posible pero nos abrimos a la posibilidad de otro tipo de comentarios sobre etapas determinadas de algún artista en concreto, géneros determinados, conciertos y, en general, cualquier tema alrededor de la música que nuestros colaboradores deseen compartir con nosotros.

Y en esto radica la principal novedad a nuestro juicio. A pesar del habitual uso del plural en las entradas que hemos ido publicando, todas ellas salían de una sóla persona, vuestro humilde servidor. En los próximos tiempos esperamos abrir la galería de colaboradores a diferentes puntos de vista y nuevas opiniones con lo que el espectro de músicas que abarcaremos será, por fuerza, mucho mas vasto.

Permaneced atentos porque en unos días iniciaremos una nueva etapa que esperamos sea más interesante aún que la vivida en estos meses iniciales.

Un saludo y gracias por vuestro apoyo.

La Voz de los Vientos

domingo, 16 de octubre de 2011

Pat Metheny Group - Imaginary Day (1997)


Pat Metheny es un virtuoso guitarrista norteamericano, generalmente encuadrado en el jazz pero que nunca ha permanecido fiel a un único estilo tocando todos los palos imaginables e inventando, de paso, algunos nuevos. En sus comienzos se codeó con Gary Barton, de cuya banda formó parte o con el mito del bajo, Jaco Pastorius, junto a quien actuaba en la banda de Joni Mitchell. Su discografía es tan extensa como variada e incluye discos en solitario, con su propia banda y colaboraciones con los más destacados músicos de la escena de jazz contemporaneo como Ornette Coleman, Chick Corea, Brad Mehldau o Charlie Haden.

Además de todo lo dicho, Metheny es un inconformista del sonido que busca siempre ir más allá con su instrumento utilizando todo tipo de guitarras y sintetizadores para guitarra incluyendo la guitarra Pikasso, un extravagante instrumento de 42 cuerdas con varios mástiles que se entrecruzan y que emite un sonido más cercano a los registros del sitar o el sarod hindúes que a la guitarra que conocemos.

"Imaginary Day" es uno de los trabajos más populares y premiados de Metheny y también uno de los más variados estilísticamente. En el CD podemos escuchar toques étnicos como los de "Imaginary Day", jazz más clásico en "A Story Within the Story", escarceos con el flamenco y la música brasileña como "The Hear of the Day", e incluso acercamientos a un moderno rock progresivo en "The Roots of Coincidence".

En el momento de la grabación del disco, el Pat Metheny Group estaba formado por Pat Metheny (guitarras), Lyle Mays (piano, teclados), Steve Rodby (bajo, cello) y Paul Wertico (batería). Como colaboraciones especiales tenemos las participaciones de David Blamires (voz, guitarra, trompeta, violín, flautas), Mark Ledford (voces, trompeta) y los percusionistas Dave Samuels, Glen Velez, Don Alias y Mino Cinelu.

Como curiosidad, señalar que los textos de la portada y contraportada del disco están encriptados bajo una especie de pictogramas cada uno de los cuales corresponde con una letra del alfabeto. Esta correspondencia se encuentra codificada en la bandeja interior del CD. El disco ganó dos premios Grammy en 1999, el de mejor disco de jazz contemporaneo y el de mejor interpretación de rock instrumental por la sensacional "The Roots of Coincidence".

Sirva esta entrada como presentación de Metheny y su grupo en La Voz de los Vientos, donde seguirán apareciendo trabajos del músico, sin duda uno de los más interesantes de los que pululan por los escenarios hoy en día.

El disco lo teneis a buen precio en el siguiente enlace:

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Podeis escuchar "The Roots of Coincidence" a continuación:

sábado, 15 de octubre de 2011

Tangerine Dream - Cyclone (1978)


En recientes entradas dedicadas a Tangerine Dream hablamos de la salida del grupo de Peter Baumann en 1977. El disco que hoy nos acompaña es el primero que publicó la banda tras la partida del teclista y provocó una importante polémica entre los seguidores de los alemanes desde los primeros minutos del trabajo. ¿La razón? por primera vez se incluían voces y letras más o menos convencionales en lo que se vio como un intento de acercamiento al rock progresivo en la versión más amable y como una copia de lo que hacían Pink Floyd en la época según los más disconformes con el disco.

El disco se divide en dos partes. La que formaba la cara A era la que contenía los temas vocales titulados "Bent Cold Sidewalk" y "Rising Runner Missed By Endless Sender" y lo cierto es que, a pesar de sonar extraños para los estandares de la banda alemana hasta entonces, no son malas canciones, especialmente la primera y más extensa en la que la aportación de los nuevos miembros de la banda, Steve Jolliffe (flautas y voz) y Klaus Krieger (batería), raya a buena altura. En todo caso, junto con los fragmentos cantados seguían apareciendo los clásicos pasajes secuenciales característicos del grupo, notablemente enriquecidos por la flauta de Jolliffe. El segundo tema vocal es mucho más corto y rítmico, sin cabida para desarrollos instrumentales y que podría encajar en la programación de cualquier FM de la época.

La cara B del disco la ocupaba por completo "Madrigal Meridian", un largo instrumental en la linea de pasajes anteriores de la banda con una clásica introducción ambiental, una vertiginosa sección central con poderosas secuencias y veloces melodías y un cierre de corte clasicista para despedir el disco.

Seguramente no estamos ante uno de los diez mejores discos de Tangerine Dream pero tampoco es un trabajo olvidable como buena parte de la producción de los alemanes en las décadas siguientes. Incluso, para oídos poco acostumbrados a los sonidos planeadores de la Escuela de Berlín y habituados a formatos más rockeros, puede ser una buena forma de introducirse en el mundo de Tangerine Dream.

Los que os animeis a haceros con el disco lo encontrareis a buen precio aquí:

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A continuación teneis un fragmento de "Bent Cold Sidewalk":


viernes, 14 de octubre de 2011

Tangerine Dream - Sorcerer (1977)


La historia de esta banda sonora es realmente curiosa por lo atípico de su gestación. William Friedkin, director de la película, conoció la música de Tangerine Dream en 1974 durante la promoción de su famosísima película "El Exorcista". Le causó tal impresión que llegó a declarar que si les hubiera conocido antes, habría utilizado música de la banda alemana para acompañar las inquietantes escenas de la historia del Padre Karras, Regan MacNeil y Satanás. Esta afirmación sorprende especialmente si tenemos en cuenta que la música que sonaba en determinada escena de la película era nada menos que la introducción de "Tubular Bells" de Mike Oldfield, cuyas notas de piano han quedado grabadas a fuego en la memoria de todo cinéfilo ligadas a la película.

Tras el éxito monumental de "El Exorcista", Friedkin contó con un presupuesto realmente alto para la época de cara a la realización de su próximo largometraje que iba a llevar por título "Sorcerer" ("Carga Maldita" en su versión en castellano). El director hizo llegar una copia del guión al trío alemán en 1975 con la idea de que compusieran la banda sonora.

Un tiempo después, Friedkin recibió unas cintas con un par de horas de música escrita y grabada sencillamente a partir del guión de la película, sin que el grupo hubiera visto ni un sólo fotograma. No hizo falta nada más. El director seleccionó las piezas que le parecieron más adecuadas sin necesidad de retocar nada y las incorporó a su película. El film, aunque tiene un cierto halo de película de culto hoy en día y obtuvo buenas críticas, no tuvo una gran aceptación y no recuperó la fuerte inversión original. Desde el punto de vista musical, supuso la primera aparición de Tangerine Dream en una película de Holywood, faceta esta que la banda explotaría intensivamente en los años siguientes con resultados más bien desiguales.

"Sorcerer" nos muestra unos Tangerine Dream distintos a los habituales puesto que las piezas del disco son extractos breves, alejados de los largos temas planeadores y secuenciales de sus discos anteriores aunque sigue teniendo la esencia del sonido del grupo en la etapa de Peter Baumann. Como supondreis por la época de la grabación, la formación de Tangerine Dream en este disco era la clásica de Franke, Froese y el citado Baumann. No es este un disco que aparezca habitualmente en las listas de los más valorados de los alemanes pero no deja de tener un interesante valor testimonial de toda una época.

Desgraciadamente, y aunque pertenece a los años en que la banda publicaba con Virgin Records, esta banda sonora fue publicada por MCA y no es tan sencilla de encontrar como otros discos de la época. Os dejamos un enlaces para adquirirlo:

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Os dejamos con un fragmento de la banda sonora:

jueves, 13 de octubre de 2011

Pierre Moerlen's Gong - Second Wind (1988)


Gong fue una banda multinacional surgida a finales de los años sesenta dentro de lo que se conoce como sonido Canterbury. Dentro de esa escena aparecieron artistas como Robert Wyatt, Caravan o Soft Machine y, en cierto modo, fueron el germen de multitud de grupos y estilos relacionados con el rock progresivo, el jazz-fusión y las nuevas músicas.

La curiosidad alrededor de Gong es que el grupo sufrió varias escisiones, reencarnaciones y renacimientos bajo nombres como Planet Gong, Mother Gong, New York Gong, Gongmaison y, especialmente, la que más nos interesa aquí: Pierre Moerlen's Gong. Pierre Moerlen, extraordinario percusionista, se incorporó a los Gong originales en 1973 entrando y saliendo varias veces de la banda a la vez que realizaba colaboraciones en los discos de Mike Oldfield de la época y le acompañaba en las giras. En 1978, tras colaborar en "Incantations", disco en el que su intepretación alcanza un protagonismo al nivel casi del mismo Oldfield, abandona Virgin y crea su propia banda a la que llama Pierre Moerlen's Gong debutando con un disco espectacular titulado "Downwind" con colaboradores de la talla de los hermanos Oldfield (Mike y su hermano Terry), Steve Winwood o Mick Taylor.

La música de Gong, como corresponde a un grupo liderado por Moerlen tiene un claro protagonismo de las percusiones, especialmente de los vibráfonos y las marimbas. Su sonido se alejó desde el principio de su grupo matriz y supieron hacerse un hueco en el difícil ambiente progresivo de finales de los setenta. El disco que os dejamos hoy pertenece a una etapa tardía de la banda y es el penúltimo grabado por la formación antes del fallecimiento de Moerlen en 2005. Os vais a encontrar un elegante ejercicio de jazz fusión con tintes rockeros, realmente agradable y sin estridencias. Quizá no sea el disco más reconocido de la banda pero tiempo habrá para encargarnos de sus trabajos más populars. La formación del grupo en este disco estaba compuesta por Pierre y Benoit Moerlen (vibráfonos, marimbas, batería y teclados), Frank Fischer (piano y sintetizadores), Hansford Rowe (bajo), Stefan Traub (vibráfono, sintetizadores) y Ake Zieden (guitarra).

Los buenos tiempos de la banda quedan atrás y encontrar a buen precio este disco resulta realmente difícil. Os dejamos el único enlace que hemos encontrado en una tienda de cierta relevancia:

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Aquí teneis un ejemplo del disco en forma del tema que le da título:

miércoles, 12 de octubre de 2011

Jon Gibson - In Good Company (1992)


Siempre que aparece alguna referencia a la música minimalista en cualquier publicación se hace referencia a Steve Reich, Philip Glass, Terry Riley y LaMonte Young como sus principales figuras así como los máximos impulsores de la corriente. Como se suele decir, en la lista son todos los que están pero no están todos los que son. El propio Glass suele añadir algunos nombres más a la relación, incluyendo a Terry Jennings, Charlemagne Palestine y a Jon Gibson.

Jon Gibson es un intérprete de instrumentos de viento, especialmente de saxofón, cuya presencia en los libros de música suele quedar reducida a ésta faceta de intéprete en detrimento de su labor como compositor. Este hecho se ve justificado, en nuestra opinión, por su presencia en labores intepretativas en los estrenos y grabaciones de alguna de las obras y grabaciones más representativas del minimalismo. Entre 1964 y 1966 fue intérprete habitual en los conciertos de Terry Riley, entre 1963 y 1972 formó parte de la banda de Steve Reich y también a partir de 1968 es miembro regular de la Philip Glass Ensemble. Sus particulares capacidades como intéprete hicieron que todos estos compositores, en uno u otro momento, escribieran piezas pensadas especialmente para que Gibson las ejecutara.

En el disco que hoy tratamos, "In Good Company", publicado en el sello Point Music, regentado por Philip Glass a principio de los noventa, tenemos muestras realmente variopintas de composiciones de todos estos autores ya clásicos en La Voz de los Vientos junto con otras del propio Gibson.

Los temas propios del autor son "Waltz" (1982), "Song 3" (1976) y "Extensions II" (1981). Junto a ellos tenemos "Pat's Aria", extraída de la ópera de John Adams, "Nixon in China" de 1987. La relación entre ambos músicos se remonta a la época en la que Adams dirigía la New Music Ensemble de San Francisco cuando Gibson le pidió que dirigiera su "ensemble" en una serie de conciertos. El propio Adams sugirió la inclusión de "Pat's Aria" en el disco e incluso la instrumentación a utilizar ya que en la ópera es una pieza para soprano y orquesta. "Reed Phase" es una composición de Steve Reich de 1967 y es un ejemplo de lo que afirmabamos anteriormente al ser una pieza compuesta específicamente para Gibson, además de ser la primera obra de Reich que requería de un intérprete, tras sus experimentos con cintas de los que ya tuvimos noticias aquí hace unos meses.

Una de las curiosidades del disco es "Terry's G Dorian Blues" ya que es la primera grabación y quizá la única disponible de una obra de Terry Jennings, su compositor, fallecido en 1981 cuando sólo contaba con 41 años. Al margen de esa circunstancia, hay otro detalle que nos hace destacar esta pieza y es que uno de los intérpretes es LaMonte Young a los teclados, figura clave del minimalismo, defensor de la obra de Jennings con quien colaboró intensamente en los sesenta y músico realmente poco inclinado a la grabación de sus obras y menos aún a participar en grabaciones de otros artistas.

La aportación de Terry Riley al disco es "Tread on the Trail", obra escrita poco antes de su archiconocido "In C" y con una partitura tan parca en instrucciones que entre Gibson y Michael Riesman (teclista en la pieza) tuvieron que decidir practicamente todo en cuanto su intepretación a partir de los cinco grupos de melodías que la componen. Las dos obras restantes del disco son ambas de Philip Glass. "Bed" es un fragmento de su ópera "Einstein on the Beach" (1976) con el saxo de Gibson en el rol de la soprano original y "Gradus", con dedicatoria al intérprete en el título original, que es una pieza para sólo saxo escrita por Glass especificamente para nuestro intéprete poco después de establecerse en Nueva York tras su etapa formativa en París.

Tenemos hoy, por lo tanto, una interesante colección de piezas minimalistas intepretadas por un músico que, en muchos casos, estuvo acompañando a los autores en el momento en que compusieron las obras lo que hace la interpretación realmente recomendable. Los músicos participantes en la grabación al margen del propio Gibson (saxos, percusión y teclados), son Martin Goldray (piano), Michael Riesman (teclados), Bill Ruyle (percusión), John Snyder (percusión) y LaMonte Young (piano eléctrico).

Otro capítulo es el de encontrar a buen precio esta grabación, cosa que no es sencilla. Hemos encontrado algún enlace en el que comprar el disco aunque no tan económico como suelen ser los que adjuntamos habitualmente:

amazon.com

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Os dejamos con "Tread on the Trail" de Terry Riley en la interpretación de Jon Gibson:


martes, 11 de octubre de 2011

Tangerine Dream - Stratosfear (1976)


La primera mitad de la década de los setenta marcó un periodo de intensa experimentación en la música electrónica en general y en la llamada "Escuela de Berlín" en particular. Si aceptamos que Tangerine Dream eran el buque insignia de dicha escuela, no tenemos más remedio que aplicarles a ellos también esa afirmación. En cierto modo, la culminación de esa etapa fue el disco "Stratosfear". Tras una serie de lanzamientos más bien oscuros, esencialmente rítimicos e improvisados en una buena parte, los tres miembros de la banda, Franke, Froese y Baumann, hicieron una especie de síntesis de todo lo anterior y se juntaron en el estudio para dar forma a la versió más depurada de la música del trío hasta el momento.

"Stratosfear" contiene todas las señas de identidad habituales del grupo pero tenemos la sensación de que el sonido fue más cuidado que nunca y que la producción en el estudio necesitó mucho más tiempo y dedicación que cualquiera de los trabajos previos. Incluso desde un punto de vista comercial, encontramos por primera vez melodías facilmente tarareables y vendibles, incluso radiables sin problemas en las FM de la época.

El enfoque de cada una de las composiciones es mucho más directo y no tenemos ya esas largas introducciones planeadoras que parecen no terminar nunca sino unos pocos compases, habitualmente con protagonismo de las guitarras que enseguida desembocan en los estribillos y secuencias más puramente electrónicos. Ya hemos dicho en más de una ocasión que la etapa de Baumann en Tangerine Dream, nos parece la más brillante del grupo y este trabajo, el último de esa etapa grabado en estudio, es un dignísimo broche a la misma

Como es habitual, os dejamos un par de enlaces para su compra:

fnac.es

play.com

Y un video con el corte que da título al disco:


lunes, 10 de octubre de 2011

Hedningarna - Hippjokk (1997)


Tenemos nueva banda hoy en La Voz de los Vientos y es una formación que no se parece a nada de lo que antes os habeis podido encontrar por aquí. Originalmente el grupo lo formaron tres músicos suecos, Hallbus Totte Mattson, Anders Stake y Bjorn Tollin, como una vía de investigación del folklore de su país que acabó convirtiéndose en algo más que eso, componiendo su propia música y transformando las viejas composiciones tradicionales en nuevas obras absolutamente modernas. Stake, luthier de profesión, tuvo mucho que ver en esta evolución al encargarse de construir nuevos instrumentos y adaptar los tradicionales (electrificandolos en muchos casos) para conseguir un sonido realmente distinto y sorprendente.

En su etapa incial como trío hicieron música para teatro y llegaron a grabar un primer disco titulado, igual que el grupo, "Hedningarna". Poco después se incorporaron al grupo dos cantantes finlandesas, estudiantes del instituto Sibelius de Helsinki que iban a enriquecer aún más el sonido del grupo. Sanna Kurki-Suonio y Tellu Paulasto permanecieron durante unos años en la banda que fue en esa época una especie de representante del folklore panescandinavo.

El disco que os dejamos hoy aquí se grabó durante un descanso de las dos chicas que dejaron la formación para terminar sus estudios aprovechando también sus respectivos embarazos. Su ausencia fue reemplazada por Ulf Ivarson, quien se incorporó al músico como miembro oficial, y las colaboraciones puntuales del cantante "yoik" Wimme Saari, el guitarrista Knut Reiersrud, Ola Backstrom al violín y Johan Liljemark al didjeridoo.

La música de Hedningarna es una combinación realmente explosiva de textos medievales, paganos en su mayor parte, folkore nórdico y elementos eléctricos que le dan a la mezcla un extraño aire "folk-metal", "heavy-folk" o cualquier otra denominación por el estilo que se os venga a la cabeza. Si nunca les habeis escuchado antes, os van a sorprender porque su música es una apuesta realmente poco habitual aunque llena de calidad.

En la segunda mitad de los noventa, su etapa de mayor popularidad, no era difícil encontrar sus discos. Hoy en día, la cosa es un poco más complicada pero hemos encontrado algún enlace:

play.com

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Os dejamos un ejemplo de lo que podeis oir en el disco:


domingo, 9 de octubre de 2011

The Beatles - Let it Be (1970)


Aunque cronológicamente, "Let it Be" se grabó antes que "Abbey Road", en la práctica fue el último disco publicado por los Beatles. Para encontrar la explicación de esta curiosidad, tenemos que remontarnos a las sesiones de grabación del "White Album". Paul McCartney salió muy decepcionado porque creía que los cuatro músicos habían perdido la conexión que les hizo funcionar como un grupo en el pasado. Esta falta de "feeling" la achacaba a la decisión de abandonar los conciertos que tomaron unos años antes. Para solucionarlo, pensó que lo mejor sería un regreso al estudio para grabar como hacían antiguamente, olvidandose de las complicadas producciones y efectos sonoros de los últimos discos y tocando como habían hecho siempre.

La respuesta del resto de la banda no fue demasiado entusiasta pero se pusieron manos a la obra. El disco iba a llamarse "Get Back" en referencia a ese regreso a los orígenes que intentaban. El LP estaba grabado cuando comenzaron a grabar el siguiente disco, que llevaría por título "Abbey Road" pero distintos problemas fueron haciendo que el material fuera apartado  mientras iban grabando las canciones que aparecerían bajo éste último título. Fue John Lennon el que rescató las canciones de lo que finalmente fue "Let it Be", entregandole el material al afamado productor Phil Spector para que las "terminase" con su particular visión de la música. En nuestra opinión, el trabajo de Spector es absolutamente prescindible y recargado y llega a destrozar alguna de las canciones como "The Long and Winding Road" con una sobreproducción innecesaria. Tiempo después, los otros tres miembros de la banda mostraron su disconformidad con el resultado del trabajo de productor, especialmente McCartney.

En cualquier caso, "Let it Be" quedó como el epílogo musical a la carrera de una banda que puso patas arriba el mundo del pop y el rock y lo hizo en sólo siete años, el tiempo en que muchas bandas de nuestros días sólo alcanzan a lanzar un par de trabajos o tres. Repasar la música que se hacía en 1963 y compararla con la de 1970 y seguir esta evolución escuchando los discos de los Beatles resulta un ejercicio realmente clarificador.

Os dejamos un par de enlaces en los que comprar el disco:

amazon.es

play.com

Y un enlace a "Get Back" en la mítica inerpretación en el tejado de los estudios:


sábado, 8 de octubre de 2011

John Tavener - Ex Maria Virgine (2008)


Goethe hablaba del "eterno femenino" como una especie de fuerza motriz que irremisiblemente terminaba arrastrando al ser humano hacia sus mayores logros, una fuente inspiradora fundamental y siempre reflejada en alguna mujer. En la obra de John Tavener, ese eterno femenino está encarnado en la figura de la Virgen María, presente en casi toda su obra.

El disco que hoy os presentamos nos muestra una extensa obra en diez movimientos para órgano y coro titulada "Ex María Virgine" (2005) y es otro ejemplo más de la profunda obra religiosa del compositor británico. La composición fue una especie de regalo de boda del compositor al Principe de Gales y a su futura esposa, la Duquesa de Cornualles en las vísperas de su enlace. Ignoramos la opinión de Carlos y Camilla sobre la obra pero la nuestra es, una vez más, muy positiva como siempre que hablamos de John Tavener.

La grabación, primera que se hizo de la obra, está publicada por el sello Naxos y la interpretación corre por cuenta del organista James McVinnie y el Choir of Clare College de Cambridge, dirigido por Timothy Brown. Completan el disco una serie de obras más breves de Tavener en su linea habitual, a saber: "Birthday Sleep" (1999), sobre un poema del galés Vernon Watkins, "O, Do Not Move" (1990) basada en otro poema, en esta ocasión del griego George Seferis, "A Nativity" (1985) sobre textos de W.B. Yeats, "Marienhymne" (2005) a partir de unos versos del suizo Frithjof Schuon. Las dos últimas obras del disco están basadas en textos de la liturgia bizantina y llevan los títulos de "O Thou Gentle Light" (2000) con el barítono Stefan Berkiete como solista y "Angels" (1996) en la que el órgano está intepretado por Simon Thomas Jacobs.

Un par de enlaces dónde adquirir el disco:

amazon.es

play.com

Os dejamos con una de las obras recogidas en el disco, la conmovedora "Birthday Sleep":


viernes, 7 de octubre de 2011

Vangelis - Heaven and Hell (1975)



De cuando en cuando aparecen en el mercado grabaciones realmente especiales por todo lo que tienen de diferente y los caminos nuevos que abren. Si hubo un momento en que esto era realmente difícil, ese era la primera mitad de los años setenta, época en la que parecieron caer todas las barreras y las barreras entre las distintas corrientes se disolvieron como por ensalmo y en la que se grabaron algunos de los discos más maravillosos de la historia de la música popular.

Uno de esos discos es, a nuestro juicio, "Heaven and Hell" de Vangelis. El griego había estado ensayando con Yes a petición de su amigo Jon Anderson, con la idea de que fuera nada menos que el sustituto de Rick Wakeman en la banda aunque, tras su etapa en Aphrodite's Child, el teclista no tenía intención de volver a formar parte de un grupo. En cualquier caso, Vangelis acababa de firmar un importante contrato con RCA y estaba montando su propio estudio en Londres en el que, quizá por primera vez, iba a disponer de todo lo necesario para desarrollar la música que quería hacer sin limitaciones de tipo técnico. Cuenta la leyenda que la grabación de "Heaven and Hell" se hizo entre andamios, cemento a medio fraguar y con los albañiles deambulando por los incipientes estudios.

Curiosamente, y pese a tratarse de uno de los mejores discos del griego, no contiene ninguna de las melodías más populares de su autor, y es que "Heaven and Hell" es una sinfonía que combina cantos bizantinos, rock progresivo, elementos clásicos y sonidos espaciales. A pesar de la ausencia de esos sensacionales estribillos del Vangelis más popular, varios fragmentos de la obra alcanzaron cierta notoriedad al ser incluídos en la sensacional banda sonora de la no menos magnífica serie de divulgación científica escrita por Carl Sagan, "Cosmos". La importancia del disco es notable y podemos escuchar referencias a este trabajo en muchos de los discos más conocidos de Vangelis en los años siguientes, especialmente en la banda sonora de "Carros de Fuego"

Junto a Vangelis, que toca todo tipo de instrumentos, entre los que se encuentran el magnífico piano aparece en los mejores momentos de la obra, tenemos a la vocalista Vana Veroutis, el English Chamber Choir dirigido por Guy Protheroe y, muy especialmente, una colaboración que merece un comentario aparte.

Y es que uno de los momentos más grandiosos del disco llega con el final de la cara A del viejo vinilo y que lleva el título independiente de "So Long Ago, So Clear", preciosa canción interpretada por Jon Anderson y primera gran colaboración entre el vocalista y Vangelis quienes formarían un interesante duo artístico un tiempo después. No dejeis de escuchar el tema porque en él se recoge lo mejor de los dos artistas en cuatro minutos realmente mágicos.

Por si lo anteriormente dicho no fuera suficiente para animaros, el disco está disponible a precio realmente irrisorio en muchas webs. Os dejamos un par de sugerencias:

amazon.es

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Os dejamos con la música de "Heaven and Hell" utilizada en la serie "Cosmos" de Sagan:


jueves, 6 de octubre de 2011

Tangerine Dream - Force Majeure (1979)


La partida de Peter Baumann de la banda, abrió una etapa de transición en Tangerine Dream en la que distintos músicos ensayaron e incluso grabaron con Froese y Franke por breves periodos. Así, en "Cyclone", el trabajo anterior a este que hoy nos ocupa, aparecían el flautista Steve Joliffe (que ya estuvo en los primeros tiempos de la banda, aunque no llegó a publicar nada con ella) y el batería Klaus Krieger. Joliffe dejó Tangerine Dream poco después pero Krieger aún continuaba con ellos cuando se grabó "Force Majeure".

Aunque todos los antecedentes invitaban a pensar que éste sería un disco meramente de relleno hasta consolidar una alineación definitiva, nos encontramos todo lo contrario. En "Force Majeure" tenemos muestras de los Tangerine Dream más melódicos hasta la fecha en la que se grabó, con influencias de todo tip, guiños clásicos, algunos retazos de música disco y, sobre todo, una buena cantidad de estribillos pegadizos a la manera que era tan popular en los últimos setenta con obras como "Oxygene" y "Equinoxe" de Jean Michel Jarre, "Spiral" de Vangelis o "The Man Machine" de Kraftwerk por citar sólo los ejemplos más conocidos.

Esta faceta melódica de Tangerine Dream, ya apuntada unos años antes en "Stratosfear" no debe entenderse en ningún caso como una concesión artística en beneficio de las ventas fáciles. "Force Majeure" sigue teniendo, en esencia, todas las características del particular sonido de la banda y su estilo es perfectamente reconocible. Probablemente sea este el disco indicado para el neófito que quiera adentrarse en el mundo de la formación alemana sin asustarse por la oscuridad de muchos de los pasajes de sus obras anteriores y sin llegar aún a ser la máquina comercial que despachaba discos como rosquillas en que se convirtió la banda unos años después.

Podeis adquirir a buen precio el disco en cualquiera de los siguientes enlaces:

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Os dejamos con un fragmento del disco:

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