Un lugar donde hablar de música y compartir opiniones con el único ánimo de ampliar gustos musicales y, acaso, descubrir nuevos artistas al eventual lector.
martes, 4 de octubre de 2011
Orbital - In Sides (1996)
Los primeros años de la década de los noventa supusieron un importante resurgir de la música de baile como género independiente del pop o el rock, fenómeno que vino amparado por la proliferación de las "raves" o fiestas masivas en naves industriales o descampados de los barrios periféricos de las grandes ciudades. Este fenómeno, ligado íntimamente a la música electrónica y a las drogas de diseño, nos permitió conocer algunos grupos realmente interesantes que destacaban por encima de la mediocridad general del género.
El dúo formado por los hermanos Phil y Paul Hartnoll es un buen ejemplo en esta categoría. Aunque su música tiene una clara orientación hacia la pista de baile, no estamos hablando de los típicos ritmos con bombos machacones ultra-acelerados a un volumen cercano al umbral del dolor sino de una música más trabajada, con sonidos y producciones realmente cuidadas y con un sello propio facilmente reconocible. Además de esto, en sus directos incorporaban una importante parte de improvisación que los distinguía definitivamente del resto de músicos de su estilo.
"In Sides", publicado en 1996, es en nuestra opinión su disco más completo y todos los temas en él contenido merecen ser destacados por una u otra razón aunque si tuvieramos que escoger, nos quedaríamos sin dudarlo con la parte central del album compuesta por las dos partes de "The Box", una construcción progresiva que se inicia con una melodía casi minimalista y acaba por convertirse en un auténtico torbellino rítmico y, especialmente, el corte "Dwr Budr", agua sucia en galés, que cuenta con la voz invitada de Alison Goldfrapp bajo el pseudónimo de "Auntie". El corte es un ejemplo de cómo sonarían Kraftwerk si hubiesen nacido en los 90. "In Sides tuvo la rara virtud de gustar casi por igual a la crítica y al público en general lo que no deja de hablar a su favor.
La electrónica de baile no es un genero al que seamos excesivamente aficionados en La Voz de los Vientos pero ejemplos como el de hoy tendrán siempre cabida en el blog dada su calidad. Si os animais a adquirir el disco, os dejamos un par de enlaces para hacerlo:
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lunes, 3 de octubre de 2011
John Cale & Terry Riley - Church of Anthrax (1971)
En ocasiones se producen encuentros realmente inesperados entre artistas de todo pelaje y condición que arrojan resultados realmente sorprendentes. El disco que nos ocupa podría contarse entre esas colaboraciones que pueden calificarse de cualquier forma salvo de previsibles.
John Cale es un personaje realmente curioso. Galés de nacimiento, sus primeros pasos en la música los dio como intérprete de viola y sus inquietudes le llevaron a trabar relación con el grupo Fluxus en el que se integró y de los que organizó algún que otro espectáculo, llegando incluso a dirigir el estreno de alguna importante obra de John Cage en el Reino Unido. Este interés por las vanguardias artísticas le llevó a trasladarse a Nueva York a comienzos de los 60. Allí formó parte del Theatre of Eternal Music junto con LaMonte Young y Tony Conrad, entre otros y poco tiempo después, fundó la banda The Velvet Underground junto con Lou Reed, Sterling Morrison y Angus McLise conviertiendose en referencia fundamental del rock más experimental de la escena de la costa este americana. Tras dejar la banda por diferencias artísticas con Reed, se vio envuelto en varios proyectos y colaboraciones. La que hoy tenemos aquí, junto con Terry Riley es una de ellas.
"Church of Anthrax" es una extraña colección de cinco composiciones que recorren varios estilos, desde el rock progresivo hasta el free jazz pasando por fragmentos minimalistas. Probablemente, la mayoría de las ideas en el album corresponden a Riley y Cale se dedica más a darles forma aunque esto, por supuesto, no deja de ser una especulación. Terry Riley ha aparecido con profusión en La Voz de los Vientos y creemos que su faceta más "rockera" por llamarla de alguna manera, merecía este pequeño hueco que sirve a la vez de presentación de Cale, quien puede volver a acompañarnos en el futuro.
En "The Church of Anthrax", Terry Riley toca piano, órgano y saxo mientras que John Cale del resto de teclados, el bajo, la guitarra y la viola. Como músicos adicionales intervienen los baterías Bobby Colomby y Bobby Gregg. Adam Miller canta en el único tema vocal del disco.
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Y un video con el tema que da título al album:
domingo, 2 de octubre de 2011
The Beatles (1968)
Así, sin ningún título y con una portada en blanco en la que sólo se veía un escueto "The Beatles" escorado hacia la esquina inferior derecha se presentaba el primer disco de la banda tras su aclamado "Sgt.Pepper's Lonely Hearts Club Band. El doble LP, conocido por los aficionados como el "álbum blanco" en referencia a la portada del mismo iba a ser uno de los más complicados que grabó nunca el mítico grupo.
Durante las sesiones de grabación, cada uno de los miembros fue por libre, apenas se hablaban e incluso durante unos días "Ringo" Starr abandonó la banda (al parecer, la batería en algunos cortes la toca Paul McCartney) que estuvo a un paso de la separación. También fue el disco en el que pasaron de las cuatro pistas a las ocho, el primero que editaron con su propio sello, "Apple", y el primero en tener un músico invitado en uno de los instrumentos que los miembros de la banda sabían tocar como fue Eric Clapton en uno de los cortes. Otro detalle anecdótico pero significativo es que fue el primero en el que una persona ajena a la banda estuvo presente en la mayoría de las sesiones de grabación: Yoko Ono.
En lo musical "The Beatles" fue un disco que quizá sólo esta banda se pudo permitir el lujo de publicar ya que encontramos canciones/homenaje a casi todos los estilos imaginables. Desde el comienzo surfero en la más pura linea de los Beach Boys que era "Back in the USSR" nos encontramos homenajes a los bailes de salón de los años 30 ("Honey Pie"), temas de aire folk ("Blackbird", "Mother Nature Song"), blues clásicos ("Why Don't We Do it on the Road?", "Yer Blues"), anticipos del "hard rock" aún por llegar ("Helter Skelter"), música de cámara ("Piggies"), vanguardia ("Revolution 9"), country ("Don't Pass me By"), canciones que podrían haber sonado en cualquier "saloon" del oeste ("Rocky Racoon"), hasta alguna nana ("Good Night"). El disco, en definitiva, que sólo una banda como los Beatles podían publicar sin que nadie les dijera que no.
Practicamente todas las canciones se escribieron durante la visita de los miembros de la banda al gurú indio Maharishi Mahesh Yogi, donde los únicos instrumentos occidentales de los que disponían eran guitarras, lo que explica el hecho de que gran parte de los temas tengan una instrumentación mayoritariamente acústica.
Para haceros con el disco:
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Os dejamos con "While My Guitar Gently Weeps" escrita por George Harrison y con Eric Clapton como invitado:
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