sábado, 28 de mayo de 2011

Maria Bachmann - Glass Heart (2010)


La Sonata No.1 para violín y piano de Philip Glass nace como un encargo al compositor por parte del arquitecto Martin Murray para el 70º aniversario de su esposa, la crítica musical Lucy Miller Murray, promotora de conciertos y de todo lo relacionado con la música de cámara en la costa este norteamericana. La composición se terminó en 2008 cuando fue estrenada por la violinista Maria Bachmann acompañada de Jon Klibonoff al piano.

Comenta Glass que durante su infancia, en el tiempo en que trabajó en la pequeña tienda de discos de su padre Benjamin, pasó horas y horas escuchando música de cámara del XIX, especialmente de Brahms, Faure y Cesar Frank. Ante el encargo de esta sonata estos recuerdos estuvieron muy presentes en todo el proceso y en las conversaciones con María Bachmann a la hora de determinar el estilo y el tono de toda la obra.

Es precisamente el duo Bachmann / Klibonoff el que ejecuta aquí la primera grabación de esta obra. El resto del programa, lo escoge la propia intérprete buscando piezas que encajen con el tono general de la sonata. Completan así el disco el "Ave María, Meditacion sobre el preludio No.1 en Do mayor", arreglo de Charles Gounod sobre la obra de Johann Sebastian Bach. La pieza la escoge María Bachmann y la relación con la pieza de Glass es que ambas tienen una característica común: son series de arpegios cordales con una melodía por encima.

Tras esta corta pieza, llega  la "Sonata en La mayor para violín y piano, Op.62" de Franz Schubert, compuesta cuando el músico contaba con sólo 20 años. En palabras de la intérprete "donde más se nota la influencia de Schubert en Glass es en el uso de los repetidos tresillos y en los cambios cromáticos en la armonía". Comparten también un cierto sentido trágico, de modo que, aunque ambas piezas están escritas en modo mayor, hay un punto de tristeza presente en ambas sonatas.

Cerrando el disco escuchamos la "Sonata Póstuma" de Maurice Ravel para violín y piano, compuesta en 1897 pero nunca publicada, supuestamente por deseo del propio compositor, hasta que lo hizo en 1975 el profesor Arbie Orenstein. Para la Bachmann, la relación entre Ravel y Glass es evidente en tanto que ambos basan su música en la repetición pero no como un fin en sí sino como un medio para alcanzar estados de ánimo concretos.

Sea como fuere, la escucha del disco es tremendamente placentera y muestra como Glass, del mismo modo que otros contemporaneos, comienza a aparecer con regularidad en recitales y conciertos con naturalidad. Dejamos un par de enlaces para adquirir el disco:

amazon.com

Presto Classical

Podemos ver aquí el segundo movimiento de la sonata de Glass:

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