martes, 24 de abril de 2012

Jean Michel Jarre - The Concerts in China (1982)



El éxito obtenido con su disco “Magnetic Fields”, que comentamos recientemente sirvió de preludio para una de las aventuras más extraordinarias en las que se iba a embarcar Jean Michel Jarre en toda su carrera: La primera gira de un músico occidental por la China de Mao, en los primeros momentos del proceso de apertura cultural del régimen comunista de aquel país. Para entender la importancia del acontencimiento tenemos que señalar que toda la música del exterior había estado prohibida en China hasta entonces y la gente no conocía practicamente nada, ni siquiera a los clásicos y mucho menos aún fenómenos como el rock’n’roll. En ese contexto, escuchar a una banda de sintetizadores con sus luces, sus rayos laser, etc. debió ser una experiencia inexplicable para los afortunados asistentes a los conciertos.

La gira iba a constar de cinco conciertos, dos en Beijing y los tres restantes en Shanghai y para la ocasión, Jarre tuvo que buscar una serie de músicos para acompañarle en el escenario con lo que tuvo que tirar de agenda. No es del todo conocido por el gran público pero antes de grabar “Oxygene”, el músico francés colaboró con muchos otros artistas franceses, unas veces como letrista, otras como compositor y algunas otras como intérprete. Uno de esos artistas era Christophe y en su banda había un par de músicos como eran el teclista Dominique Perrier y el batería Roger Rizzitelli, ambos integrantes por su cuenta del grupo Space Art que había grabado algunos LP’s de música electrónico-cósmica en la época. Ambos se incorporaron al grupo que acompañaría a Jarre durante la gira china. El otro músico participante fue Frederic Rousseau, sintesista del que se comenta que ya participó en la grabación de “Magnetic Fields” aunque no aparece acreditado.


Imagen de Jarre durante los conciertos.

Francis Dreyfus, mentor de Jarre en aquel entonces se tomó con gran interés la gira y todo estaba preparado para grabar los conciertos y publicarlos en un doble LP (también hubo edición en video pero varios años despúes). Sin embargo, a la hora de la verdad hubo problemas técnicos de toda índole que hicieron que el primero de los espectáculos resultase un verdadero caos. Se dice que parte de las programaciones de los sintetizadores y secuenciadores se perdieron y hubo que tocar todo en directo con sonidos elaborados sobre la marcha. Afortunadamente para la segunda noche la cosa se corrigió y los conciertos restantes se pudieron desarrollar conforme a lo programado (circula una grabación de esa primera noche en la que se puede comprobar la magnitud del desastre, especialmente si se compara con las versiones del disco oficial). Para el aspecto visual de los espectáculos se contrato a Mark Fisher, responsable, entre otras cosas de la gira de “The Wall” de Pink Floyd y para la pequeña historia de la gira queda el hecho de que en ella se produce la primera aparición del famoso “arpa laser”, instrumento fetiche de Jarre en directo desde entonces.

Dadas las especiales características de la gira, Jarre no se iba a limitar a tirar del repertorio conocido (por otra parte, bastante escaso en aquellas fechas) y compuso una serie de nuevas piezas especialmente para los conciertos a las que se uniría alguna más, escrita y grabada ya en París al regreso de la aventura.

“The Concerts in China” iba a ser el título del doble LP que quedaría como testimonio de los espectáculos. El trabajo iba a combinar música en directo, retoques en estudio de varias piezas y alguna que otra, como decimos, grabada con posterioridad.

“The Overture” – Tras un comienzo con fragmentos de la presentación de la traductora china, empezamos a oir una secuencia familiar, y es que el tema escogido para abrir el disco es una versión muy ralentizada del comienzo de “Magnetic Fields 1”. Con este peculiar tratamiento el tema gana en misterio y, aunque nos declaramos defensores de la versión original, tenemos que reconocer que la idea funciona a las mil maravillas. Nos sirve también para escuchar la potente batería electrónica de Rizzitelli que se iba a convertir en una de las sorpresas del disco.

“Arpegiator” – Sin más preámbulos y con otra breve intervención de la presentadora, comienza el que para nosotros es el mejor tema del disco y uno de los cuatro o cinco mejores de la carrera del músico. Una composición secuencial que mejora todo lo hecho en el género por cualquiera de sus representantes, incluyendo en ese grupo a toda la Escuela de Berlín. Comienza con una sucesión de bajos a los que se añade una melodía repetitiva llena de ecos y delays, una sobria percusión y multitud de efectos electrónicos. Conforme avanza la pieza podemos escuchar nuevas secuencias entrelazandose con las iniciales, amenazadores metales e incluso una nueva linea de bajo cercana ya al final y el característico sonido de flautas del Fairlight en tonos mucho más graves de lo habitual para ir poniendo el punto final a la composición. No está muy claro que “Arpegiator” fuera interpretada realmente en la gira y muy probablemente sea una composición grabada en estudio al regreso de la aventura ya que se nos antoja una obra realmente difícil de recrear en directo por la complejidad de la coordinación de todas las secuencias que en ella intervienen simultaneamente. Refuerza esta idea el hecho de que Jarre no haya incorporado la composición al repertorio de ninguno de sus conciertos posteriores.



“Equinoxe IV” – Continuamos con una de las composiciones clásicas de Jarre. La principal novedad de la misma es la presencia de una contundente batería, elemento que destaca poderosamente en una pieza que no tenía en su versión de estudio un tratamiento tan enérgico de la percusión. Por lo demás, la versión es muy fiel al original y no guarda ninguna sopresa.

“Fishing Junks at Sunset” – Como homenaje al país que acogía los espectáculos, Jarre decidió incorporar una pieza de base tradicional al concierto, aunque en los créditos del disco aparezca como una composición propia. Jarre toma dos temas clásicos del folclore chino y realiza un arreglo electrónico para ambos. En la primera parte, toda la música está interpretada por la Orquesta Sinfónica del Conservatorio de Pekin con instrumentos tradicionales. Continúa la pieza con una breve interpretación electrónica de la misma melodía a modo de interludio para entregar de nuevo el testigo a la orquesta. De nuevo, y siguiendo con la alternancia, retoman el protagonismo los sintetizadores para concluir la orquesta con una segunda melodía, muy festiva, que pone el punto final a la composición regresando al tema principal en el que orquesta y sintetizadores suenan juntos.

“Band in the Rain” – A modo de transición hacia el siguiente plato fuerte, Jarre toma un fragmento de “Equinoxe VIII” (la parte más festiva) al que bautiza como “Band in the Rain”, título que quedará para la posteridad en los conciertos venideros.

“Equinoxe VII” – Una larga y brillante introducción, probablemente improvisada, sirve para preparar el ambiente de cara a la interpretación de “Equinoxe VII”, otro de los temas estrella del músico. Como ocurría con “Equinoxe IV” minutos atrás, la versión respeta por completo la original y apenas hay alguna variación en los últimos instantes con una melodía de saxo “sampleado”, sonido idéntico al utilizado en la parte final de “Magnetic Fields I” en su versión de estudio y efectos vocales que también nos remiten a los usados en ese mismo disco.

“Orient Express” – La composición que estaba destinada a ser el single estrella del trabajo era la que abría el segundo de los discos de que constaba el lanzamiento. “Orient Express” era el clásico tema dinámico y de melodía pegadiza que caracterizan a su autor y que le han dado la fama que hoy disfruta. A pesar de que nunca más volvió a interpretarse en directo (sí hay una versión en estudio para un recopilatorio de varios años después, más bien prescindible) creemos que es una composición que bien merecería una revisión.

“Magnetic Fields I” – Uno de los grandes misterios del disco es que aparezca acreditado el tema “Magnetic Fields I” cuando lo único que suena en el lugar que debería ocupar es una partida de ping pong durante unos pocos segundos. Curiosamente, en el video de la gira que apareció años después, sí que podemos escuchar la pieza tal y como se interpretó entonces. No deja de ser una curiosidad que ha venido repitiendose desde entonces en todas las ediciones del disco.

“Magnetic Fields III” – El que fuera uno de los temas más experimentales del disco que comentamos recientemente suena practicamente idéntico en la grabación que hoy comentamos y cumple perfectamente su labor como transición hacia la siguiente pieza.

“Magnetic Fields IV” – Continúa el repaso de Jarre a su disco más reciente en aquel momento y le toca el turno a la cuarta parte del mismo. La versión de China nos resulta mucho más cálida que la original lo cual se agradece antes de llegar a la parte más experimental del disco.

“Laser Harp” – Breve tema netamente ambiental y oscuro, posiblemente improvisado sobre la marcha lo que no le resta ni un ápice de interés. No se le conocían composiciones en esta linea al músico lionés pero en los siguientes discos no iban a faltar temas de corte similar.

“Night in Shanghai” – El último de los temas creados para los conciertos. En cierta forma comparte muchas de las características del corte precedente, especialmente en los primeros minutos aunque también guarda alguna similitud con “Arpegiator” según va avanzando la composición, sobre todo en cuanto a la elaboración de secuencias. Con un claro esquema progresivo, la pieza va ganando en intensidad minuto a minuto hasta que se incorpora la batería en un esquema que el músico repetiría un tiempo después en una de sus mejores obras: “Ethnicolor”, del disco “Zoolook”.



“The Last Rumba” – Como ocurría con “Band in the Rain”, Jarre cambia el nombre a “Magnetic Fields 5” para los conciertos por el de “The Last Rumba”, denominación que quedaría como la definitiva en adelante. El tema, casi anecdótico en su versión en directo, suena algo mejor en directo pero no termina de enamorar.

“Magnetic Fields II” – Y no podía faltar como colofón, el tema estrella del último disco, en una versión muy superior a la original y que para muchos aficionados ha quedado como la definitiva. No tenemos demasiados peros que ponerle y creemos conveniente destacar el nuevo solo final que improvisa Dominique Perrier, un colofón brillante para los conciertos y también lo habría sido para el disco de no haberse guardado Jarre lo mejor para el final.

“Souvenir of China” – A la vuelta de la gira china (algunas fuentes apuntan que en el mismo avión), Jarre pensó en componer una última pieza, a modo de homenaje o de recuerdo de las experiencias vividas en el gigante asiático. Sobre un ritmo creado a medias entre la batería y los disparos de una cámara de fotos (como corresponde a todo turísta que se precie), Jarre compone un adagio electrónico de una simplicidad extrema pero lleno de emoción y con una carga emotiva fuera de lo común. Una de esas composiciones que trascienden la categoría de “música electrónica” y hacen de su autor alguien muy a tener en cuenta.

No ha llegado mucha información hasta nuestros días de cuáles fueron las composiciones interpretadas en la gira aunque en el video oficial de los conciertos podemos comprobar que, además de los temas incluídos en el doble LP, se intrepretaron la ya citada “Magnetic Fields I” y “Equinoxe V”. Además de eso, en la noche inicial, la de los problemas técnicos, el programa fue muy distinto y hay documentos radiofónicos de las interpretaciones de “Oxygene I” y “Oxygene II”. No nos cabe duda de que “The Concerts in China” es el mejor documento en directo del músico francés en toda su carrera con el aliciente de los más de cuarenta minutos de música nueva que recoge el trabajo.

En 1993 el disco fue reeditado como dos discos independientes (uno con portada amarilla y otro azul) y más tarde, en 1997 en un solo CD que es la versión que podreis encontrar en las tiendas. Os dejamos algunos enlaces si estais interesados en adquirirlo:

amazon.es

play.com


Nos despedimos con el montaje de "Souvenir of China" del video oficial de la gira.

1 comentario:

  1. Eso que suele decirse de "es un disco histórico" aquí es literal. Concerts in China no es simplemente un disco de Jarre en directo, sino el testimonio sonoro de un milagro diplomático-musical. Hace poco que he visto el vídeo oficial, una especie de vídeo-álbum con imágenes en plan documental intercaladas con trozos de las actuaciones. Es impresionante.

    Por cierto, como bien has dicho, por ahí circulan para su descarga las grabaciones radiofónicas de alguno de ese concierto inicial con tantos problemas, y efectivamente suena bastante distinto de lo recogido en el álbum oficial. Se nota que es muy improvisado, pero tiene su magia también.

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