martes, 3 de abril de 2012

Hedningarna - Trä (1994)



El disco recientemente comentado, “Kaksi!” alcanzó un gran éxito en Suecia y Noruega y supuso la presentación de Hedningarna en varios países europeos aunque se llegaron a decir cosas como que ganó un Grammy que no fueron del todo ciertas (ganó un Grammy sueco, premio de mucha menor relevancia internacional que los conocidos Grammy de la industria norteamericana).

Ante la grabación de su tercer trabajo, la banda optó por dar una nueva vuelta de tuerca a las que fueron las señas de identidad de su anterior trabajo. Los temas instrumentales practicamente desaparecen, la producción iba a ser mucho más trabajada y agresiva si cabe y la aportación de los vocalistas masculinos se iba a equiparar a la de las chicas. El título iba a ser un juego de palabras entre “Trä” (madera) y “Tre” (tres) que se pronuncian igual.



Foto promocional del quinteto.

“Täss’on nainen” – El disco se abre con una lejana percusión marcando un ritmo ritual. Las cantantes comienzan con una melodía cadenciosa mientras la música va ganando en intensidad como si de una lejana procesión que se acerca a nosotros poco a poco se tratase. Al llegar a nuestra altura, comienzan a sonar las gaitas y un cambio de ritmo nos introduce en una extraña fiesta arcaica. El tema no supone una gran novedad con respecto al sonido del disco anterior por lo que ejerce una especie de labor de puente entre ambos trabajos.

“Min Skog” – El potente sonido de una sierra eléctrica precede a una desbocada tormenta de percusiones que nos pone en guardia. Una inspirada melodía tradicional interpretada, primero con delicadas cuerdas acústicas y replicada después con todos los intrumentos electrificados es el anticipo de la aparición de los cantantes, principal novedad frente a “Kaksi!”, disco en el que su participación se reducía a un tema. La descarga de energía que son capaces de producir estos músicos tiene en “Min Skog” uno de sus mejores ejemplos. El sonido del arbol sugerido al inicio cayendo al suelo pone el punto final a la pieza.

“VargTimmen” – Lo que comienza como una delicada pieza vocal a cargo de Tellu y Sanna al modo de los cantos religiosos medievales se transforma en un vigoroso tema casi rockero con una potente batería electrónica y guitarras eléctricas cercanas al heavy metal. Con este ambiente, la siempre agresiva voz de los cantantes del grupo toma el mando de las operaciones de modo que, cuando en su segunda intervención, las chicas retoman su melodía inicial, nada queda en ella de la inocencia y pulcritud inicial.

“Gorrlaus” – Pasamos ahora a los ritmos electrónicos con elementos próximos al hip-hop como podría haber sido si en vez de surgir en los suburbios de las grandes ciudades norteamericanas lo hubiera hecho en un poblado vikingo. Sin ser la mejor de las composiciones del disco, sí que nos muestra la maestría de estos músicos a la hora de crear un crisol de estilos absolutamente único e inimitable. Hedningarna pueden sonar por momentos como muchos otros grupos pero ningún grupo suena como ellos.

“SkrauTval” – El único instrumental del disco es una preciosa melodía tradicional interpretada a los violines y replicada por las gaitas acompañados ambos instrumentos siempre por el incesante ritmo de las zanfoñas. Hacia el final de la pieza se pueden oir unos preciosos juegos vocales sin texto a dos voces entre las voces masculinas y femeninas de la banda.

“Pornopolka” – Sin tiempo para el descanso llega la siguiente pista, frenética pieza de baile cantada por Sanna y Tellu y ante cuya escucha es fácil imaginarse un tremendo jolgorio alrededor de la hoguera con chicos y chicas bailando en círculo en un claro del bosque. Quizá el título de la pieza lleve la imaginación por otros derroteros pero es ya cosa de cada cual.

“Räven” – Uno de los grandes temas del disco, sin lugar a dudas, es introducido por las rítmicas respiraciones de las cantantes como preludio a una metronómica percusión. El gran hallazgo de “Trä” frente al disco anterior es la combinación de las voces masculinas, que llevan el peso de la narración en varios de los temas en tesituras muy profundas que rozan lo gutural y las de las cantantes interpretando delicados estribillos en un contraste brutal. Este “Räven” (zorra en sueco) es el mejor ejemplo de esto que decimos.



“SaglaTen” – Continúa el disco con una potente introducción de batería que precede a otra melodía de corte tradicional. En esta ocasión, las chicas renuncian al papel dulce de los últimos temas y vuelven a esos registros tan habituales en “Kaksi!” que nos llevan a imaginarnos sombríos aquelarres y truculentas reuniones nocturnas de mujeres de dudosa reputación.

“Tuuli” – El pueblo lapón mantiene hoy en día un curioso estátus supranacional ya que habitan indistintamente territorios de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia entre los que se les permite moverse con total libertad. El cantante Wimme Saari, es miembro de esa etnia y uno de los más destacados intérpretes del canto “yoik”, peculiar forma de expresión de los lapones y que tiene una sonoridad realmente única. Saari es el artista invitado en este corte que combina los citados cantos yoik con ritmos electrónicos y las voces de Sanna Kurki-Suonio y Tellu Paulasto.

“Täppmarschen” – Con una melodía para cuerdas de indisimulable procedencia medieval se va acercando el disco a su final. En claro contraste con el tema precedente, no hay aparición de intrumentos electrónicos (ni siquiera electrificados) y sólo la voz femenina, las percusiones y las cuerdas intervienen en una composición de gran belleza.

“Tina Vieri” – Y si creíamos que con el suave tema anterior iba a terminarse la cosa, el corte que cierra el disco viene a mostrarnos lo grande de nuestra equivocación. Como si de un resúmen de todas las virtudes de Hedningarna se tratase, en “Tina Vieri” podemos escuchar una compilación de lo mejor que el grupo nos puede dar: ritmos electrónicos, preciosas armonías vocales, energía a raudales y un virtuosismo instrumental que parece algo que todos damos por sentado cuando hablamos de músicos tradicionales pero que no creemos superfluo recalcar.



Si “Kaksi!” era un disco espléndido, podemos afirmar que “Trä” va un paso más allá y llega a superarlo. Con el que era su tercer trabajo, los miembros de Hedningarna se abrieron paso definitivamente fuera de sus fronteras llegando a toda Europa y particularmente a España donde alcanzaron una gran popularidad de la mano de Ramón Trecet y su programa “Diálogos 3” en RNE3. En los años siguientes el grupo sufrió varios cambios en cuanto a sus integrantes y apenas aparecieron dos trabajos más (ya hablamos aquí de “Hippjokk”, su disco inmediato). Esperamos con impaciencia más noticias sobre el anunciado regreso a la actividad discográfica de la banda en este 2012. Mientras esto ocurre, podemos seguir disfrutando de sus mejores discos como lo son, a nuestro juicio, los dos que hemos reseñado en estos días.

Participan en “Trä”: Hallbus Totte Mattsson, Bjorn Tollin, Anders Stake, Sanna Kurki-Suonio, Tellu Paulasto y como artista invitado, Wimme Saari.

Para adquirir el disco podeis probar aquí:

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Y nos despedimos como empieza a ser costumbre con un tema de la banda en directo: "Gorrlaus" en Los Conciertos de Radio 3.

sábado, 31 de marzo de 2012

Hedningarna - Kaksi! (1992)



Recientemente se ha anunciado la aparición de un nuevo disco de la banda escandinava Hedningarna, lo cual es una gran noticia si tenemos en cuenta que han pasado ya 13 años desde su anterior trabajo en estudio. Muchos dabamos al grupo por disuelto pero lo cierto es que han mantenido una cierta actividad dando conciertos ocasionales en todo este tiempo. Creemos que esta noticia es una buena excusa para regresar a la música de Hedningarna repasando en las próximas dos entradas los dos discos más populares de la formación.

Comentamos ya tiempo atrás cómo los tres estudiantes suecos Hallbus Totte Mattson, Anders Stake y Bjorn Tollin fundaron la banda a finales de los ochenta y grabaron un primer disco. Sin embargo, el salto cualitativo fundamental en su música vino de la mano de la incorporación de dos vocalistas finlandesas, Sanna Kurki-Suonio y Tellu Paulasto. Con la llegada de ambas, Hedningarna se iba a convertir en una fuerza de la naturaleza, una formación arrolladora con un estilo único y un registro realmente diferente de cualquier otra banda conocida.

Con la base de un repertorio tradicional sueco y noruego, los instrumentos tradicionales del folklore nórdico, los viejos textos medievales transmitidos de generación en generación a través del boca a boca y la más moderna electrónica a su disposición, la banda entró en los estudios de su discográfica en septiembre de 1991 dispuesta a arrasar con todo.

“Juopolle Joutunut” – Empieza el disco de un modo misterioso con unas percusiones casi ceremoniales y una inquietante voz femenina como sacada de un akelarre. Continuando con el tono de la pieza, escuchamos un lúgubre violín y a las dos cantantes finlandesas entonando una especie de salmodía aterradora. Un breve interludio instrumental de aires árabes que nos hace dudar de que la pieza sea de origen nórdico conduce de nuevo al discurso de las vocalistas que concluye de forma brusca. El tema, como la mayoría de los del disco tiene temática erótica y pertenece a un tiempo realmente antiguo.

“Kruspolska” – Sonidos electrónicos que recuerdan a instrumentos como el didjeridoo abren el tema, presentado por las vocalistas aunque no son ellas las protagonistas sino los hombres que llevan la voz cantante, si se nos permite el mal chiste en un diálogo continuo con las cantantes. Se trata de una de las pocas ocasiones en que la letra es obra de alguno de los miembros del grupo, en concreto, Anders Stake escribe el texto en sueco y las dos chicas, la parte en suomi.

“Vortikaalina” – Continuamos con una frenética danza de ritmo desbocado con elementos electrónicos y un cierto aire de rock duro en algunos momentos. En muchos de los textos que canta la banda encontramos una curiosa característica de las mujeres que muestran una rebeldía muy notable ante el sexo masculino o, como en este caso, ante la madre de su pareja. Algo muy alejado de la idea que podríamos tener de la época medieval.



“Chicago” – El disco entra ahora en una fase de transición con dos cortes instrumentales. El primero de ellos, con protagonismo casi total de las flauta, acompañada por guitarras y arpas al unísono hasta la segunda mitad de la pieza donde todos los instrumentos se electrifican y el sonido se vuelve áspero. La composición es obra de Stake.

“Viktorin” – Segundo instrumental de la serie, muy rítmico gracias a la moraharpa, especie de zanfoña de los paises nórdicos que pone una base constante y obsesiva sobre la que se desarrolla la melodía principal. Conforme la pieza va avanzando, se añaden nuevos instrumentos hasta terminar en un crescendo cacofónico de gran energía.

“Aivoton” – Otro texto tradicional finlandés sobre una chica que se rebela ante el matrimonio que sus padres han pactado para ella y otra muestra de la manera en que se combinan de forma magistral las voces de las dos cantantes en continuos contrapuntos de una belleza sorprendente en los que el tono agresivo de las voces, reforzado por instrumentos como las gaitas alcanza sus mejores momentos.



“Ful-Valsen” – Nuevo tema instrumental que se abre con un seco riff de guitarra eléctrica, preludio de la entrada de la gaita. De no ser por lo extraño de los intrumentos utilizados, la composición pasaría desapercibida como un instrumental de cualquier banda de heavy-metal con los gaiteros en el papel de guitar-hero y una batería convencional, nada habitual por otra parte en la música de Hedningarna. Sin embargo, no deja de ser en su orígen un vals tradicional.

“Pal-Karl” – Una de nuestras piezas favoritas del disco. Comienza con suaves tañidos de arpa y una  preciosa melodía de flauta, todo en un tono muy suave. Casi sin darnos cuenta van entrando las percusiones y para cuando queremos reaccionar nos encontramos en medio de una preciosa danza tradicional, preludio de la potente pieza que llega a continuación.

“Kaivonkansi” – Nuevo arreglo instrumental de una pieza de baile tradicional. Quizá sea el tema del disco en el la banda se ajusta más a un formato ortodoxo, desde el punto de vista folklorico y en cuanto a la interpretación.

“Skamgreppet” – Otro texto de las dos vocalistas en el que la protagonista hace gala de una desinhibición sexual más propia de épocas actuales que de los tiempos pretéritos en los que solemos situar las canciones de Hedningarna.

“Grodan / Widergrenen” – Contrariamente a lo que ocurría con “Kaivonkansi”, esta composición apenas tiene elementos tradicionales en su instrumentación hasta bien entrada la pieza. Es un insistente ritmo electrónico el único acompañamiento que encuentran las dos cantantes para darles réplica de no ser por la aparición de una valiente flauta que se atreve a compartir el espacio de las vocalistas. Tras un breve interludio “a capella” se retoma el ritmo monótono hasta el final del tema.

“Omas Ludvig” – Acercandonos al final del disco tenemos el primero de dos instrumentales que pondrán el punto final a la aventura. Como ocurría en algún tema anterior, si no supieramos que los músicos son suecos, podríamos pensar que estabamos oyendo una pieza tradicional de origen árabe o de algún indeterminado país oriental.

“Kings Selma” – Para despedir el trabajo, los miembros del grupo escogieron una preciosa melodía tradicional a la que respetan en todo lo posible en cuanto a las formas. Todo son instrumentos tradicionales, acústicos, claro está, en una especie de reconocimiento hacia el sitio del que vienen.

Hedningarna han conseguido darle un giro más al folk, llevandolo a terrenos nuevos. No somos expertos, como bien habreis notado, en música tradicional nórdica pero sí que hemos tenido ocasión de escuchar a multitud de grupos de aquellas latitudes y ninguno de ellos son comparables a la formación sueco-finesa. La energía que transmiten, la peculiar combinación de las voces de las dos cantantes y la aspereza de su sonido electrificado conforman una propuesta distinta y sin muchos puntos de comparación con cualquier otra banda. Críticos más solventes afirman que Hedningarna no hacen un folk auténtico ni de suecia ni de finlandia sino una especie de visión sesgada de la música tradicional suomi bajo el prisma de un sueco. Sea como fuere, creemos que merece mucho la pena acercarse a tan peculiar grupo de músicos.

En la grabación de este “Kaksi!” ("dos" en suomi), intervienen:

Anders Stake (harding, violin eléctrico, moraharpa, gaita sueca, cuerno, basmoraharpa, arpa de arco, flautas, gaita, guimbarda, guitarras, voces, sintetizadores), Bjorn Tollin (percusiones, moraharpa, tambores, sintetizadores, samplers), Hallbus Totte Mattson (tiorba, laúdes, violín eléctrico, tambores), Anna Kurki-Suonio (voces, kantele) y Tellu Paulasto (voces) con la colaboración de Per-Erik Nilsson (percusiones) en un par de temas.

El disco no es tan sencillo de encontrar hoy como hace unos años pero está disponible aquí:

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Nos despedimos con una grabación casera del grupo intepretando "Viktorin" en directo. ¿trance-folk?

miércoles, 28 de marzo de 2012

Genesis - A Trick of the Tail (1976)



¿Cómo afronta una banda de rock la baja de su líder y principal figura? Y… ¿cómo afecta el cambio a sus trabajos posteriores? Ejemplos hay muchos y de todo tipo. Pink Floyd, por ejemplo, pasó en dos ocasiones por ese trance: la primera de ellas con sólo un disco publicado y la segunda tras haber llegado al punto más alto de popularidad. No salieron del todo mal parados en términos comerciales en ninguno de los dos casos. En otras ocasiones, la salida es tan traumática para la banda y para el propio ausente que terminan por volver a unir fuerzas como ocurre con Yes y Jon Anderson. No son pocas las ocasiones en las que la partida del cantante es el primer paso para la disolución de la banda, a veces de modo inmediato y otras tras un lento languidecer.

Si había una formación en los setenta en la que la figura del cantante parecía inseparable del grupo tanto por su voz como por su absoluto protagonismo en escena, esa era la de Peter Gabriel, “frontman” en el más puro sentido del término y alma de Genesis.

Ya hablamos recientemente de la partida de Gabriel de la banda así que hoy toca ver qúe paso después. La reacción del resto de miembros parece la lógica en este caso. Cuando constataron que ninguno de ellos quería tomar el relevo ante el microfono, organizaron una serie de castings en busca de un posible sustituto. Las pruebas fueron largas y por ellas pasaron cientos de candidatos según se cuenta pero ninguno parecía dar la talla. Hubo un “finalista” que parecía dar el perfil pero a la hora de la verdad, cuando se enfrentó al material que ya se había compuesto para el nuevo disco, éste resultó demasiado exigente para él se optó por descartarle. Otra opción que se barajó fue la de continuar como una banda exclusivamente instrumental, experimento que no parecía tener un futuro muy claro en el mercado discográfico a pesar de heroicas excepciones en el género como podría ser Mike Oldfield. Con todo un disco compuesto y preparado para ser grabado, la banda decidió hace una prueba y grabó algunoas tomas con su batería Phil Collins como cantante. Muy a pesar de Phil, nada interesado en el papel de líder, el resto de miembros de la banda se mostraron más que satisfechos con su actuación y decidieron que sería él su nueva voz solista.

Sin Peter Gabriel al frente, la banda nos muestra una nueva cara, más libre y menos condicionada por la arrolladora personalidad del artista. Aunque la mayoría de los temas están escritos por Tony Banks (especialmente la música), toda la banda participa en el proceso creativo. Nada que ver con el anterior trabajo en el que todas las letras eran de Gabriel, casi por imposición del cantante. El disco resultante iba a llevar el título de “A Trick of the Tail”.

“Dance on a Volcano” – Sobre un texto de Mike Rutherford, el disco se abre pleno de energía con una insistente guitarra que preludia una auténtica tormenta de ideas en la que la batería de Collins se muestra más brillante que nunca, algo que será una constante a lo largo de todo el album. A pesar de la duración del tema, uno de los más cortos del disco, hay a lo largo del mismo una gran cantidad de cambios de ritmo y transiciones que no permiten un segundo de relajación. La sección instrumental con la que termina el tema es una exhibición de rock progresivo en estado puro.



“Entangled” – Compuesta a partir de una pieza de Hackett a la que Banks añadió un estribillo que tenía escrito tiempo atrás pero que no había encontrado acomodo aún en una composición completa. La canción, basada casi exclusivamente en sonidos de guitarra de 12 cuerdas, es una preciosa balada en la que la banda se permite una serie de juegos vocales a los que no nos tenía tan acostumbrados como alguna de sus contemporaneas. La parte final, con protagonismo absoluto de los teclados y sus coros de mellotron es un cierre realmente brillante para el tema.

“Squonk” – El título hace referencia a un animal mitológico de norteamérica, mezcla de jabalí y rata que, según la leyenda, se disuelve en un mar de lágrimas cuando se vé acorralado para volver a su forma original cuando el peligro ha pasado. La letra es de Banks, quien se ayuda de Rutherford a la hora de hacer la música. Quizá vemos aquí los primeros indicios de la evolución de la banda de cara a los siguientes años con un cierto alejamiento de los esquemas del pasado y una aproximación a lo que se conoció como AOR o “rock orientado a adultos”, una de las etiquetas más dañinas que aparecieron alrededor del rock de los últimos setenta. Muchas bandas trataron de disimular su declive en la década siguiente bajo el paraguas del AOR firmando algunos de sus trabajos más prescindibles.

“Mad Man Moon” – Continuando con la peligrosa linea del tema anterior, esta composición de Peter Banks peca en no pocos momentos de una excesiva dulzura. Afortunadamente, la parte central del tema con un piano algo aflamencado rescata el tema y lo lleva a terrenos más aceptables, especialmente cuando recibe el refuerzo del resto de teclados terminando con una rítmica sección final que nos permite excusar el meloso comienzo, incluso cuando la pieza vuelve a transitar por esos caminos en sus minutos finales.

“Robbery, Assault and Battery” – Escrita en colaboración por Tony Banks y Phil Collins, nos muestra otro paso más en la evolución del sonido del grupo incorporando influencias de corrientes musicales que empezaban a ser muy populares en la época. Así, la batería y el bajo suenan a música “disco” en muchos momentos. Como ocurre en el tema anterior, encontramos en los primeros minutos un breva apunte de por dónde pueden ir las cosas en el futuro pero en su segunda parte, la canción vuelve a los derroteros más clásicos de la banda con secciones instrumentales poderosas que nos recuerdan de quiénes estamos hablando, aunque no esté ya presente Gabriel.



“Ripples…” – El tema más extenso del disco está escrito por Mike Rutherford con la aportación de Banks en la parte musical. Se trata de una balada, fundamentalmente acústica con guitarras acústicas y piano llevando la parte principal de la instrumentación. Hay muchas piezas en la discografía de Genesis en las que encontramos momentos similares pero en la mayoría de los casos, llevaban a un cambio repentino o a una progresión rítmica de esas que carácterizan a la banda pero no sucede así con “Ripples”. Cierto es que hay un interludio con Hackett a la guitarra eléctrica emulando al Robert Fripp más “cariñoso” con su instrumento, en el que extrae sonidos realmente bellos pero la sensación dominante en el tema es de que en cualquier momento va a pasar algo… y de repente se termina.

“A Trick of the Tail” – Compuesta por Tony Banks para el disco “Foxtrot” en 1972, la pieza había quedado guardada para mejor ocasión. Continuando con las historias de bestias mitológicas, la canción habla de un extraño ser sacado de una novela de William Golding que es capturado y que habla a sus secuestradores del reino del que procede: una tierra cubierta de oro y riquezas. Ante su penosa situación, les ofrece llevarles allí a cambio de su libertad pero termina escapandose. Banks no tiene ningún inconveniente en reconocer la influencia del “Getting Better” de los Beatles a la hora de escribir esta canción y es que la parte rítmica marcada por el piano es claramente deudora del tema de McCartney (y añadiríamos que el bajo también recuerda al “Fixing a Hole” del mismo disco de los de Liverpool). No deja de ser, en suma, un tema agradable sin más pretensiones.

“Los Endos” – Y parece que la banda se guardaba lo mejor para el final en forma de instrumental en el que recuperan alguna de las mejores melodías que han sonado a lo largo de los temas anteriores. “Los Endos” iba a ser un tema que daría mucho juego en directo y que nos deja con ganas de más, dada su escasa duración. En la parte final del tema hay un pequeño fragmento cantado por Collins a muy bajo volumen en el que se ha querido ver una especie de homenaje/despedida a Peter Gabriel “There’s an angel standing in the sun / free to get back home”. Aparentemente, el cantante reconoció el homenaje cuando en el estribillo de su primer single “Solsbury Hill” canta “Grab your things, I’ve come to take you home”.

Cuando apareció el disco, la crítica esperaba con las escopetas cargadas para finiquitar la carrera de Genesis como banda y, de hecho, la acogida del disco en este ámbito fue bastante fría. Sin embargo, y contra todo pronóstico, los aficionados no dieron la espalda al grupo. Muy al contrario, “A Trick of the Tail” se convirtió en un grán éxito de ventas, por encima de trabajos anteriores de la banda considerados clásicos. De hecho, funcionó tan bien que el grupo pudo recuperarse del bajón financiero y las deudas que habían contraído en el final de su etapa anterior. Para la gira del disco, ante la dificultad existente para que Phil Collins pudiera tocar la batería y cantar al mismo tiempo, se contrató a Bill Bruford para encargarse de las baquetas con lo que, en cierto modo, el músico había llegado a pertenecer a King Crimson, Yes y Genesis, la flor y nata del rock progresivo de los setenta.


Imagen de la gira en la que podemos ver a Bruford a las baquetas.

Para adquirir el disco, os sugerimos un par de enlaces:

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fnac.es

Y como despedida, una versión en directo de "Los Endos":