domingo, 11 de marzo de 2012

Genesis - The Lamb Lies Down On Broadway (1974)



Por el blog ha pasado ya buena parte de la élite del llamado rock progresivo de los setenta pero aún faltan dos formaciones imprescindibles del género a las que van a ir dedicadas las siguientes entradas. Empezaremos con Genesis y el doble album que iba a cerrar la primera etapa del grupo, marcada por el abandono de la banda de su vocalista principal Peter Gabriel tras la publicación del trabajo.

“The Lamb Lies Down on Broadway”, como muchos otros discos ya clásicos, tuvo un proceso de creación realmente turbulento que terminó con una importante crisis en la banda con la ya citada deserción de su líder. El disco se grabó con cierta prisa y una buena dosis de improvisación. A pesar de ser un disco conceptual, su concepción distaba mucho de ser un esfuerzo colectivo y coherente de toda la banda. Por el contrario, Peter Gabriel presentó una letra realmente extraña surgida, según algunas fuentes, de una serie de sueños del cantante. En ella se narraban las alucinantes historias vividas por “Rael”, un emigrante puertoriqueño en Nueva York. En sus vivencias se mezclan abducciones extraterrestres, viajes astrales, encierros en cuevas del subsuelo, memorias perdidas de largos pasajes temporales que se van recuperando… unas letras inaccesibles y poco coherentes que han dado lugar a interpretaciones de lo más variopinto a lo largo de los años.

Mientras Gabriel, apartado de la banda por problemas personales (fundamentalmente derivados del complicado embarazo de su pareja en aquel tiempo), se encargó de construir toda la historia del disco. Mientras tanto, el resto del grupo (Tony Banks, Phil Collins, Steve Hackett y Mike Rutherford) componían toda la música del trabajo sin tener ni idea de cual iba a ser el concepto del mismo ni de los textos, la métrica, etc. en que estaba trabajando Gabriel. No todos los miembros de la banda estaban de acuerdo con esta forma de trabajar. Rutherford, por ejemplo, estaba trabajando en sus propios textos y no veía con buenos ojos que Gabriel se adueñase de esta forma de la parte lírica del disco, máxime cuando lo habitual había sido que las letras corrieran por cuenta de Gabriel y Banks a partes iguales. Como cabía suponer, dado el particular modo en que se había compuesto el disco, algunas de las partes no encajaban del todo por lo que durante las sesiones de grabación de compusieron algunos pasajes de transición para tratar de dar mayor coherencia al trabajo.

Partiendo de estas premisas, la banda terminó por construir un disco notable, quizá el mejor de toda su trayectoria. La extensión de la historia terminó por tener acomodo en el formato de doble LP. Parece que todos los clásicos grupos del rock progresivo terminaban por crear una obra monumental que no podía ser contenida en un solo vinilo y, tarde o temprano nos terminaban por regalar un disco doble, generalmente, el más complejo y controvertido de la banda.

Sin dejar de reconocer la importancia de Genesis, confesamos que no ha sido una de las bandas a las que le hayamos prestado más atención en nuestra modesta experiencia como oyentes. Es por ello que no nos atrevemos a analizar el disco canción por canción como solemos hacer. Por el contrario, haremos un somero repaso en lineas generales del mismo. Como es norma casi inquebrantable entre los grupos de rock sinfónico/progresivo, los miembros de Genesis son intérpretes excepcionales de sus instrumentos pero, a diferencia de otras bandas, no encontraremos en sus discos largos (y, por momentos, tediosos) pasajes solistas  en los que el ejecutante hace un esfuerzo por epatar el oyente que deja en segundo plano la propia composición. En los discos de la banda de Gabriel, el virtuosismo instrumental está siempre subordinado a la propia música, lo cual es muy de agradecer. Esto no quiere decir que no haya temas en los que uno u otro instrumento destaque por encima del resto pero siempre dentro de un orden. Dentro de “The Lamb…” encontramos un recorrido por los estilos más variados. Hay un cierto toque de comedia musical clásica en el tema inicial (lo cual es lógico si hablamos de una obra centrada en Broadway, por otra parte) mezclado en este caso con una referencia en el estribillo al clásico “On Broadway” de los Drifters. Hay también temas progresivos clásicos con profusión de teclados como “Fly on a Windshield”, energía a raudales en “Back in NYC”, un acercamiento a un pop sin complejos en “Counting Out Time”. Mención aparte merece, sin duda alguna, “The Carpet Crawlers”. Nuestra canción favorita del disco con mucha diferencia, construida sobre un tenue fondo de vibrantes teclados a cargo de Peter Banks en un estilo evocador del Terry Riley de aquellos años y con una aparente simplicidad que nos hipnotiza, un Gabriel más contenido que nunca nos regala una interpretación deliciosa.



“The Lamia, ya en el segundo disco, es el tema más típicamente progresivo del conjunto con espacio para pequeños solos de teclado o guitarra. Justo a continuación, “Silent Sorrow in Empty Boats” es uno de los mejores temas ambient que jamás hayamos oído. Brian Eno aparece acreditado en el disco aunque nunca se ha detallado en qué consistió concretamente su participación. De no conocer este punto, afirmaríamos que “Silent Sorrow…” recuerda mucho a la música de Eno. Sabiendo que participó en el disco, no sería descabellado atribuirle la paternidad del tema aunque nada se indica al respecto y, de acuerdo con declaraciones del propio Eno o de Tony Banks, apenas intervino en el resultado final (Banks llega a afirmar que probablemente ni siquiera debió ser acreditado) con lo que probablemente el parecido es sólo eso, un parecido casual.



Acercandonos al final del trabajo destacamos un tema típicamente progresivo como “Riding the Scree” con Banks en plan protagonista a los teclados desmelenandose ligeramente. No llega al nivel de pirotecnia de un Rick Wakeman o un Keith Emerson, lo cual se agradece, y termina construyendo una de sus mejores aportaciones al disco.

“The Lamb Lies Down on Broadway” tuvo una segunda encarnación a través de su intepretación en directo. En los meses posteriores al lanzamiento del disco, la banda se embarcó en una extensa gira a lo largo de la cual, interpretaron el trabajo de principio a fin en más de 100 ocasiones. Durante los shows, Peter Gabriel se encontraba en su salsa al poder desplegar todo su arsenal de disfraces y su puesta en escena teatral, a un paso del histrionismo. Esto no hizo sino acrecentar las diferencias entre el cantante y el resto de la banda que se sintió en muchos momentos como “el grupo de apoyo de Peter Gabriel” en palabras de Phil Collins. Esta circunstancia hacía presagiar la aparición de un conflicto serio en el grupo. No tuvo lugar. Al finalizar el tour, Peter Gabriel anunció a sus compañeros que dejaba Genesis con lo que las carreras de cantante y músicos tomaron rumbos distintos que, a día de hoy, no han vuelto a coincidir a pesar de los periódicos rumores sobre una posible reunión.

Escena de la gira de "The Lamb..."


Por supuesto, os animamos a introduciros en la historia de Rael si no lo habeis hecho aún o a recuperarla si ya la conocíais. Para los que querais haceros con el disco, os dejamos los acostumbrados enlaces:

amazon.es

play.com


Nos despedimos con dos escenas del disco en directo: Back in NYC, en directo en Berna (1975)



Y un medley con imagenes de la gira y audio de uno de los espectáculos de 1974:

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