lunes, 6 de abril de 2015

Philip Glass - The Complete Piano Etudes (2014)



Se esperaba desde mucho tiempo atrás una edición completa de los “estudios” para piano de Philip Glass, expectativa que se remonta, al menos, a la fecha de la aparición del primer disco conteniendo los 10 iniciales en cuyo libreto se hablaba de la existencia de diez mas. En realidad, el primer libro de estudios data de 1994 y contiene seis piezas, algunas de las cuales fueron más tarde renumeradas. Como complemento, Glass escribió tres estudios más y recuperó otra composición para piano de la misma época que los primeros seis estudios de la colección. En 2003 se completó el llamado primer volumen de la obra que fue grabado por el propio músico y publicado en el sello Orange Mountain mese después. Curiosamente, desde entonces aparecieron algunas grabaciones de otros artistas, alguna en la propia discográfica de Glass, en las que se recogían los seis estudios primigenios con la numeración antigua. Quedaba pendiente un segundo volumen de la obra con diez composiciones más que fue estrenado recientemente y publicado a finales de 2014 con la interpretación de Maki Namekawa, pianista que se mueve en el entorno artístico del músico y que ya ha grabado varios discos con música de Glass.

Maki Namekawa


“Etude No.1” - Abre la compilación un primer estudio de solemne comienzo que enseguida se transforma en una cascada vertiginosa en las manos de la virtuosa pianista que ejecuta una versión mucho más veloz e intensa que la que grabara el propio Glass años antes. Namekawa posee también una expresividad y musicalidad que sabe trasladar a la pieza convirtiéndola en una obra muy diferente a la conocíamos en la interpretación del compositor.

“Etude No.2” - El segundo de los estudios es una composición con muchas vidas ya que, antes de convertirse en parte de la serie original de seis, en la que llevaba el mismo número, fue una de las secciones del disco “Aguas da Amazonia” en el que el grupo Uakti interpretaba música de Philip Glass para un ballet de la compañía Grupo Corpo. Concretamente, la titulada “Amazon River”. Tras ello, tuvo una segunda encarnación en forma de composición para dos violines y orquesta bajo el nombre de “Echorus”. En su versión para piano solo, es una placentera pieza de discurrir lento que recuerda a alguna de las conocidas “Metamorphosis” del propio autor.

“Etude No.3” - Continúa el primer volumen de los estudios con el que abría la serie original de seis. De nuevo, un comienzo enérgico sirve como introducción a las peculiares series de arpegios y variaciones marca de la casa con una Maki Namekawa especialmente brillante a la hora de transmitir toda la fuerza de la composición. En ciertos momentos la música nos recuerda al ciclo de canciones “Songs from Liquid Days” del compositor pero sin que exista una correspondencia exacta con ninguna de aquellas piezas.

“Etude No.4” - El estudio número tres de la serie de seis originales ocupa aquí el cuarto puesto. Continuando con la alternancia entre piezas rápidas y lentas, toca ahora bajar de nuevo el ritmo, especialmente en la primera parte de la composición. La segunda, por el contrario, sube las pulsaciones en determinados segmentos que se van alternando con el inicial.

“Etude No.5” - Uno de los pocos estudios, junto con el segundo, que conserva su posición con respecto al la primera edición de los mismos es el quinto. Se trata de una balada extremadamente lenta empapada de un profundo romanticismo que perfectamente podría haber acompañado las imágenes del “Drácula” de Tod Browning, musicalizado por Glass poco después de la composición del estudio que es, a nuestro juicio, una de las piezas más delicadas y emotivas escritas por el músico.

“Etude No.6” - Para ocupar el sexto puesto en el primer volumen de sus estudios, Glass recuperó una composición de 1994 titulada “Now So Long After That Time” en la que realiza alguna leve variación, especialmente en el “tempo”. La interpretación de Namekawa, más mecánica (en el buen sentido) que la que el mismo Glass hace del tema es magnífica y transmite una gran sensación de ritmo con una nitidez y limpieza que no es fácil de conseguir.

“Etude No.7” - Escrito en 1999 ya con la idea de completar una colección de diez estudios, muestra una vez más la vena romántica que caracteriza la música para piano de Glass mucho más que cualquier otra parte de su obra. La expresividad de la grabación redunda en esa característica no siempre fácil de apreciar en un músico al que se suele encuadrar bajo la etiqueta de “minimalista”.

“Etude No.8” - Con una melodía muy cercana a la banda sonora de “The Truman Show” o a su primo hermano, el “Concierto Para Piano No.1” o “Tirol Concerto”, el octavo estudio es de una gran belleza, uno de los más bellos, de hecho, de todo el primer volumen y explica muy bien por qué Glass es hoy uno de los músicos más imitados, incluso, por otros “grandes”.

“Etude No.9” - El “antiguo” estudio número cuatro aparece aquí como el noveno en la numeración definitiva. Se basa en una melodía obstinada que se repite casi continuamente consiguiendo un efecto magnífico. A pesar de su simplicidad y esquematismo, es otro de nuestros estudios favoritos sin lugar a dudas. Un sencillo interludio separa sus dos partes que no son más que dos variaciones sobre el mismo tema del comienzo. Una delicia para cualquier seguidor del músico.

“Etude No.10” - Cerrando el primer volumen de los estudios tenemos el mismo que cerraba en su momento la serie original de seis. Se trata de una composición frenética, desatada, un auténtico “tour de force” para el intérprete en el que el ritmo se desencadena desde el primer momento y no baja en intensidad a lo largo de los casi diez minutos de duración de la pieza (abreviados aquí a apenas siete). En ese tiempo podemos escuchar variados retazos de melodías que aparecen y desaparecen de forma fugaz contribuyendo a la sensación de vértigo que domina toda la obra.

“Etude No.11” - En 2005, el pianista Bruce Levingston ofreció a Glass la posibilidad de escribir un retrato musical del pintor y fotógrafo hiperrealista Chuck Close, aquejado de hemiplejia, lo que no le impidió seguir con su carrera. Glass compuso un retrato musical para piano en dos movimientos que son incorporados al segundo volumen de estudios como los dos iniciales, es decir, el undécimo y el duodécimo. El primero de ellos es una compleja pieza de ritmo cambiante y melodías veloces que se suceden una tras otras en el característico estilo de Glass.



“Etude No.12” - El segundo movimiento de la obra se mueve por los territorios propios del Glass clásico, con una serie de arpegios repetitivos sobre los que se construyen variaciones muy sutiles. A pesar de datar de 2005, el estilo es muy anterior, cercano a la época de “In the Upper Room”, por ejemplo aunque puede haber una mayor variedad melódica en determinados momentos. El ritmo, sin embargo, es el principal protagonista de una obra obsesiva como pocas.

“Etude No.13” - Continuamos con el Glass más mecánico, al menos durante los primeros instantes de la composición, marcados por un ritmo constante que no parece anticipar ningún despliegue melódico. Un error de apreciación por nuestra parte ya que poco a poco la pieza se despliega como un abanico en el que aparecen elementos jazzísticos y formas cercanas a Gershwin. Una agradable sorpresa, sin duda.

“Etude No.14” - Como si de un “ragtime” ralentizado se tratase, comienza un nuevo estudio en el que asistimos a sorprendentes cambios. Sin previo aviso, da un giro hacia una música a medio camino entre Debussy y Danny Elfman, soñadora, fantástica e irreal a un tiempo. Un Glass diferente que demuestra una versatilidad inesperada a estas alturas.



“Etude No.15” - En alguna ocasión ha afirmado el compositor que admira a Schubert y que es una referencia a la hora de enfrentarse a la música para piano. No hay grandes similitudes entre la obra de ambos compositores, eso es evidente, pero podemos encontrar puntos en común a pesar de la gran distancia estilística existente entre los dos, al margen del hecho de que tanto uno como otro nacieran un 31 de enero. Como ejemplo, esta pieza en la que, aunque la paternidad de Glass es inequívoca, algunos guiños y recursos parecen inspirados en el compositor austriaco.

“Etude No.16” - Como característica general, los estudios del “segundo volumen” parecen mucho más elaborados que sus predecesores, con una mayor variedad temática y una mayor exigencia para el intéprete. Lejos quedan las piezas casi esquemáticas de Glass al piano como eran aquellas “Metamorphosis”. La escritura del músico ha evolucionado notablemente sin que esto quiera decir nada desde el punto de vista cualitativo. ¿Es mejor ahora? Es diferente.

“Etude No.17” - Un ejemplo de lo que decimos lo podemos encontrar en este estudio, temáticamente próximo al estudio número 8 pero completamente diferente en cuanto a la forma, mucho más compleja en este caso que en el anterior, con una variedad en las melodías que va más allá de la clásica variación “glassiana” cada ciertas repeticiones.

“Etude No.18” - Continuamos “descubriendo” a un Glass más clásico que mezcla sabiamente una inspiración gótico-romántica con su habitual modo de componer para crear música ajena a un momento histórico concreto. En una simplificación muy injusta pero que creemos que sirve para entender lo que queremos decir, se diría que Glass (junto con otros) creó en su momento un sistema que revolucionó la música de las últimas décadas y ahora se dedica a crear piezas que puedan perdurar por sí mismas, al margen del sistema.

“Etude No.19” - Las fechas en las que Glass trabajaba en el último grupo de estudios (los que van del 17º al 20º) coinciden con la colaboración de Glass con Leonard Cohen para poner música al poemario del canadiense titulado “The Book of Longing”. Encontramos ciertos puntos en común entre este estudio y alguna de las composiciones que surgieron de aquel encuentro que algún día aparecerá por aquí. No se trata de una mera revisión o adaptación puesto que el estudio tiene entidad suficiente para existir al margen de su origen, que por otra parte, es una suposición nuestra.

“Etude No.20” - Un poco más atrás apuntábamos cierta relación entre la obra de Debussy y alguno de los estudios, algo que nos parece apreciar también aquí (con un poco de Satie en menor medida). De nuevo estamos ante un Glass diferente y, en este caso en concreto, casi irreconocible bajo un nuevo traje neo-impresionista si se nos permite el término.




Fue toda una sorpresa (no es raro que hayamos utilizado tanto el término) escuchar el segundo volumen de los estudios para piano de Philip Glass. Parece como si se hubiera establecido una frontera entre el primero, en el que el músico aportaba una serie de piezas de gran factura que cualquiera identificaría como suyas sin titubear y el segundo, en el que el músico se transforma por completo, se abre a otras formas de componer en las que puede prescindir del armazón “minimalista” casi por completo y seguir escribiendo una música maravillosa. No es una evolución brusca y cualquier seguidor la habrá podido apreciar en sus conciertos, sus sinfonías o sus obras recientes de cámara pero la posibilidad de confrontar los dos volúmenes de sus estudios nos parece que retrata de forma evidente ese cambio. ¿Preferimos al Glass de siempre o a este? Preferimos por principios a un músico que no se estanque frente a uno más conservador. Si, además, nos da argumentos de la altura de los ofrecidos en estos estudios, no podemos pedir mucho más. Si sólo vais a comprar un disco en los próximos meses, deberíais tener en consideración la posibilidad de que fuera este. Dudo que os decepcione.

4 comentarios:

  1. Hola una apreciación sin la menor importancia.La fecha originaria de la publicación de las primeras 10 etudes es 2003 y no 2010 como se indica en el artículo.Y así lo indica el propio Philip en sus notas:

    The Etudes began for me in the mid-90s and I am still adding new music to this collection as I write these notes in 2003.

    Enhorabuena una vez mas por mantener el blog tan vivo.

    Josea.

    ResponderEliminar
  2. He rectificado el párrafo que era ambiguo. Efectivamente, los 10 primeros estudios se completaron en 2003 y lo que quería decir es que se grabaron en 2010 por primera vez.

    Un saludo y gracias por la puntualización.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola otra vez.Lo siento pero vuelvo a insistir en que la primera que se grabaron las primeras Etudes fue en el otoño del 2002 publicándose al año siguiente.

      http://www.philipglass.com/music/recordings/etudes_piano_vol1.php

      Me pregunto si Mertens del que se anuncia disco para poco despues de su 62 cumple llamado Charaktersketch,nos sorpendera tanto como Glass en las últimas etudes.

      Josea.

      Eliminar
  3. Le primera vez fue un lapsus pero la segunda ya no tiene disculpa. La verdad es que me he hecho un lío con la primera colección de 6 estudios, la segunda ampliada a 10 y las diferentes grabaciones de las mismas.

    Tienes toda la razón y lo vuelvo a corregir.

    El disco de Mertens debió haberse publicado a principios de mes, luego se aplazó al día 24 y ahora parece que saldrá a mediados de mayo. No tengo ni idea de la formación que empleará Mertens en él. He leído que será un disco de piano y voz pero personalmente tengo dudas al respecto.

    Un saludo y gracias de nuevo.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...