viernes, 10 de febrero de 2012

Depeche Mode - 101 (1989)



"101" era el número de la habitación en la que se encontraba "lo peor del mundo" en la novela "1984" de George Orwell. En ella, los prisioneros se enfrentaban a aquello que más temían como forma de tortura. "101" era el número también del último concierto de la gira "Tour of the Masses" de Depeche Mode en el Rose Bowl de Pasadena, California, recinto con capacidad para cerca de 70.000 espectadores que no se utilizaba para grandes conciertos desde los años 70. No sabemos si esta especie de pánico escénico ante un concierto que muchos auguraban que se celebraría con un estadio medio vacío tuvo algo que ver con la temida habitación "101" del clásico literarario, aunque no parece tener relación alguna.

A finales de la década de los ochenta, el estado de las cosas en el mundo del pop era más bien confuso. Los géneros que habían dominado la música popular en los años más recientes, lease tecno pop, heavy metal, disco, funk, etc. no parecían dar más de sí, especialmente para las grandes bandas. Con la perspectiva del tiempo, parece claro que, con algunas excepciones, aquella fue una década de solistas. No hay más que echar un vistazo a las listas de ventas para encontrar nombres como los de Madonna, Michael Jackson, Whitney Houston, Cincy Lauper, Lionel Richie, George Michael, Bruce Springsteen o Prince. No parece que fuera una gran época para las bandas con contadas excepciones como Dire Straits, algunos representantes del último coletazo del rock duro (Guns’n’Roses, Metallica…) y, por supuesto, U2.

En ese contexto, Depeche Mode, una banda de éxito hasta el momento pero que no parecía haber llegado a esos niveles, había publicado su último trabajo con un título que pretendía ser irónico y terminó por ser premonitorio: “Music for the Masses”. El disco, efectivamente, fue un gran éxito y llegó a donde nunca antes lo había hecho un disco de la banda convirtiendose en un anténtico hit en los Estados Unidos con lo que la proyección de Depeche Mode alcanzaba dimensiones planetarias.

Como consecuencia de lo narrado, la gira “Tour of the Masses” que, curiosamente, comenzó en Madrid, sumó hasta 37 fechas en territorio estadounidense. El concierto que cerró el tour, el que hacía el número 101, fue grabado y publicado posteriormente en video y como doble LP quedando como testimonio para la historia de lo mejor que Depeche Mode dejaron en directo a lo largo de su carrera y como un perfecto resúmen de sus discos anteriores. En un momento en que las bandas capaces de llenar estadios se contaban con los dedos de una mano, y sobraba alguno, los Gore, Wilder, Gahan y Fletcher se conviertieron en el único grupo electrónico que alcazó esa categoría, hasta el punto en que comenzaba a afirmarse que Depeche Mode había pasado de ser un grupo más de tecno-pop a ser considerados una banda de rock que usaba sintetizadores.



El grueso del repertorio de la gira pertenecía a los últimos tres discos de la banda, quedandose con apenas un puñado de canciones de los primeros, la tremendamente simple pero exitosa “Just Can’t Get Enough” escrita por Vince Clark para el disco de debut de la formación, “Speak and Spell” (1981), “Everything Counts” y “Pipeline” (ésta sólo en algunos conciertos) de “Construction Time Again” (1983). El segundo LP de la banda, “A Broken Frame” (1982) quedó sin representación alguna en la gira. En algunos conciertos, la banda incluyó un cover de la canción “Never Turn Your Back on Mother Earth” de The Sparks.

El doble LP que surgió de la gira y que convirtió a Depeche Mode en “La mayor banda enectrónica que el mundo ha conocido” según la revista “Q” se grabó, como ya indicamos anteriormente, en el Rose Bowl Stadium de Pasadena, California en el que fue el último concierto de la gira, el número 101, que fue el título con el que el disco pasó a la posteridad. La lista de temas que integraron la grabación fue la siguiente (entre paréntesis, el disco o single al que pertenece cada uno de ellos:

-         Pimpf................................... (Music for the Masses)
-         Behind the Wheel................. (Music for the Masses)
-         Strangelove.......................... (Music for the Masses)
-         Sacred................................. (Music for the Masses)
-         Something to Do................... (Some Great Reward)
-         Blasphemous Rumours.......... (Some Great Reward)
-         Stripped............................... (Black Celebration)
-         Somebody............................ (Some Great Reward)
-         Things You Said................... (Music for the Masses)
-         Black Celebration................. (Black Celebration)
-         Shake the Disease................ (Shake the Disease, single)
-         Nothing................................ (Music for the Masses)
-         Pleasure Little Treasure......... (Never Let Me Down Again, single)
-         People Are People................ (Some Great Reward)
-         A Question of Time............... (Black Celebration)
-         Never Let Me Down Again... (Music for the Masses)
-         A Question of Lust................ (Black Celebration)
-         Master and Servant............... (Some Great Reward)
-         Just Can’t Get Enough........... (Speak and Spell)
-         Everything Counts................. (Construction Time Again)

Hay un dato curioso y es que la idea inicial del concierto de Pasadena era la de grabar un documental acerca del día a día de una banda de rock durante una gira alejandose del típico video de concierto al uso. El lanzamiento del disco era algo secundario pero, como tantas veces ocurre, los fans reaccionaron de forma más entusiasta ante éste que ante la película, a pesar de la excelente factura de la misma y sin que esto signifique que el film tuviese una mala acogida, ni mucho menos.

Centrandonos en el disco, su mayor valor es la extraordinaria calidad de las versiones en él recogidas. Todas las canciones del trabajo sin excepción suenan mucho mejor que las originales grabadas en estudio, lo que se hace especialmente notorio en los temas procedentes de los primeros trabajos de la banda cuyo sonido original adolecía de fuerza de modo que las canciones se limitaban a un bonito ejercicio de tecno-pop falto de “punch”. El cambio que experimentan estas canciones en “101” las rescata en cierto modo del cajón de sastre en que se convirtió el pop electrónico de principios de los ochenta, del que poco material sustancioso quedó para la posteridad. El valor doble de "101" permite considerarlo como una magnífica versión del grupo en directo, con las mejores versiones de sus temas y, por otro lado, tomarlo como una excelente recopilación de la trayectoria de la banda en sus primeros discos siendo tan válido para los aficionados al grupo como para aquellos que aún no conocen a Depeche Mode y buscan una buena introducción a la banda.



La formación de Depeche Mode para la grabación la integraban, Dave Gahan (voz), Martin Gore (sintetizadores, voces, percusiones, guitarra), Alan Wilder (sintetizadores, guitarra, voces) y Andy Fletcher (sintetizadores, percusión, voces).




Podeis acceder a varios clips de video del concierto en el siguiente enlace a la página oficial de la banda:

depechemode.com

Para haceros con el doble CD, os dejamos un par de sitios:

amazon.es

fnac.es

lunes, 6 de febrero de 2012

Blackfield - Blackfield II (2007)



Cerramos hoy el repaso que hemos hecho desde hace unos meses a la discografía de Blackfield con el disco titulado, simplemente, “Blackfield II” aparecido en 2007. Tras el lanzamiento del primer disco de la banda en 2004, tanto Geffen como Wilson, principales motores del grupo, se centraron en sus proyectos personales hasta que a principios de 2006, Steven encontró tiempo para desplazarse Israel y trabajar con Geffen en lo que sería el segundo lanzamiento de la banda y, a nuestro juicio, el mejor de los que han grabado hasta hoy. Como ya hemos indicado en alguna ocasión anterior hablando del grupo, Blackfield es otro de los muchos proyectos de Steven Wilson al margen de Porcupine Tree aunque sería injusto quedarnos con esa idea ya que el peso de la mayor parte de las composiciones de la formación lo lleva el otro componente principal de la banda, Aviv Geffen. Sin más dilación, entramos en los comentarios de todas las canciones del disco.

“Once” (Wilson) – Abre el disco una enérgica introducción de batería, sóla al principio y acompañada del bajo poco después en lo que arranca como una canción pop sin demasiadas pretensiones en la que se nos cuenta la típica historia de amor fugaz que tantas veces hemos oído antes. Sin embargo, hay un giro algo más duro con un guitarreo muy “noventero” si se nos permite la expresión, antes de llegar al estribillo. Con todo, la canción no termina de tener nada de especial salvo su perfecta factura marca de la casa aunque y no llega a cubrir las expectativas que una canción de Steven Wilson suele despertar. Tiene momentos que no dejan de recordar a bandas como Radiohead.

“1000 People” – Nueva versión con letra en inglés adaptada por Wilson de una canción incluída en el disco de 2006 “With the Time” de Aviv Geffen. En ella nos habla de la soledad y la incomprensión que muchas veces sufre una persona, sólo a causa de su timidez a pesar (o precisamente por eso) de su popularidad. En lo musical, ya sabemos cómo se las gasta el compositor hebreo y esta canción es un ejemplo más. Un precioso tempo medio introducido por una cadencia de piano y con una fuerte presencia de teclados que junto a las cuerdas de la orquesta le dan una gran consistencia a la canción. Sin duda, Geffen es un talento a seguir, aunque suene raro hablar en estos términos de un atrista que lleva más de una decena de discos publicados. El tema cuenta con la participación de varios músicos invitados de la órbita de Geffen: Ofer Meiri (teclados), Harel Ben-Ami (guitarras) e Itamar Leshem (french horn).

“Miss U” – Casi sin solución de continuidad nos encontramos metidos en la siguiente canción en la que afrontamos un tema recurrente en los textos de Geffen (también en los de Wilson, por otra parte) como es el de la separación. En este caso, el protagonista cuenta su desolación al conocer que su antigua pareja tiene otra relación y lo que le cuesta asumir la nueva situación. Musicalmente la canción parece continuación de la anterior por cuanto que se repiten los mismos esquemas casi punto por punto.

“Christenings” – La siguiente canción es obra de Steven Wilson y fue escrita para el disco “Deadwing” de Porcupine Tree en 2005 siendo finalmente descartada del mismo. Aunque Wilson es una estrella, son varias las canciones que ha escrito sobre el tema en las que la visión que da de la fama es poco halagüeña. En “Christenings” nos habla de una de esas estrellas en decadencia a la que se encuentra en no muy buen estado visitando una tienda de discos. La habilidad de Wilson con las letras nos pone en situación con un simple párrafo con el que abre la canción “I met you in a record store, you had slept in the clothes you wore but I knew I’d seen you somewhere before”. La introducción de la canción tiene un aire que nos recuerda poderosamente a clásicos del género progresivo y nos viene a la cabeza “I Talk to the Wind” de King Crimson. A pesar de todo, el aire pop de la canción lo aleja del género y explica que el tema fuera reservado por Wilson para otro proyecto distinto del de Porcupine Tree que en aquella época estaba moviendose en unos registros más cercanos al metal progresivo. Con todo, la canción nos sirve para comprobar cómo su autor se mueve con toda naturalidad en géneros más ligeros. Como leímos en una ocasión, aunque no recordamos quién lo escribió, puede ser más difícil hacer una buena canción pop que una progresiva. En todo caso, éste es un ejemplo del primero de los casos. Al ser un tema procedente de las sesiones de “Deadwing”, aparecen como intérpretes los componentes de Porcupine Tree Richard Barbieri (piano eléctrico y stylophone) y Gavin Harrison (batería).

“This Killer” – Una nueva canción introspectiva de Geffen sobre esa personalidad oculta que todos tenemos y que aparece en determinados momentos en que perdemos el control. El tema tiene un aire mucho más oscuro que los anteriores escritos por Geffen. El piano no aparece hasta bien entrado el tema y su papel es secundario. Su papel como instrumento introductorio habitual en las composiciones de Aviv lo ocupa la guitarra acústica.

“Epidemic” – Nueva versión con letra en inglés adaptada por Wilson de una canción incluída en el disco de 2006 “With the Time” de Geffen. Se repite el tema del amor no correspondido, la ruptura y la imposible reconciliación. Un tema muy manido pero ¡Hey! Esto es pop. Muy bien hecho pero pop al fin y al cabo y todo género tiene unos códigos que hay que respetar aunque te llames Steven Wilson. Daniela Pick aporta segundas voces en el que es uno de los mejores temas del disco, dominado una vez más por una suave cadencia de piano a la que se suman algunos efectos electrónicos, no del todo habituales en Blackfield. Con todo, quizá sea el corte más cercano al rock progresivo de todo el album. Con la promoción adecuada, temas como este habrían podido alcanzar puestos muy altos en las listas de éxitos pero, ¿a quién le importa? Podeis escuchar una versión de la canción interpretada en una entrevista radiofónica cortesía de la propia banda y disponible a través de soundcloud.



“My Gift of Silence” – Continuando en la linea del disco, otro tema hablando de rupturas, de reconciliaciones imposible deseadas sólo por una de las partes, ajena a la realidad y de falsas esperanzas. Steven Wilson se nos muestra en su mejor versión en una canción con aromas de himno en muchos momentos. El piano eléctrico corre por cuenta de Eran Mitelman como artista invitado.

“Someday” – Un punto en común entre Geffen y Wilson es la obsesión de ambos con la infancia y, a tenor, de sus letras, en los dos casos debió de ser una etapa complicada. El protagonista de la canción es el típico “patito feo”, marginado por sus compañeros (“while the children played with joy, you’re the one they would avoid”) hasta que, de un modo u otro, alcanza el éxito y se encuentra a aquellos que le despreciaron tratando de ganarse sus favores un tiempo después (“They’ll buy you drinks and tell you lies, paper umbrella with some ice”). Tras un comienzo con algo de aroma a los Beatles de “Because”, por poner un ejemplo, la canción combina pasajes tranquilos con interludios más rítmicos marcados por una batería casi metronómica enriquecidos en todo momento por las cuerdas que en todo el album interpreta la Downtown Session Orchestra. Otro de nuestros temas favoritos del disco, sin duda.

“Where is My Love?” – Esta canción escrita por Geffen data de unos años antes del lanzamiento del disco y ya había aparecido como demo en la edición limitada del primer disco de Blackfield. No se trata de la canción más destacada del disco y en ciertos momentos tiene un aire a brit-pop que no le hace ningún bien. Un pecadillo venial que nos resulta fácil perdonar cuando escuchamos la canción que cerrará el disco.

“End of the World” – Y para ello, al dúo se reserva una sensacional versión de un tema escrito por Geffen quien ya lo había grabado años atrás junto con el cantautor israelí de orígen turco, Berry Sakharof. A nuestro juicio, la mejor canción del disco y la más impresionante, tanto en lo musical como en sus textos de corte apocalíptico en los que se nos dice que todo es una gran mentira y que no hay esperanza. Todas las palabras que podamos gastar para describir la canción servirían de poco ante la imbatible calidad de la composición. Con un poco de Pink Floyd por aquí y un aire de clásico himno rock por allí, Blackfield culminan un disco imprescindible de la mejor forma posible. Podeis escuchar el tema en su integridad procedente de la cuenta de la banda en soundcloud




Blackfield son: Aviv Geffen (teclados, guitarras, voces), Steven Wilson (guitarras, teclados, voces), Daniel Salomon (piano), Seffy Efrat (bajo) y Tomer Z (batería, percusión.

Os dejamos un enlace a la página del disco en la web oficial del grupo en la que podeis disfrutar de varios fragmentos del mismo o adquirirlo si lo creeis oportuno:

miércoles, 1 de febrero de 2012

Porcupine Tree - Signify (1996)



Tras la publicación del anterior disco “The Sky Moves Sideways”, ya comentado aquí, Steven Wilson y el resto de los miembros de Porcupine Tree afrontaron el hecho de que habían dejado definitivamente de ser el proyecto personal de su lider y se habían convertido en una verdadera banda. La gira de cerca de año y medio que siguió al citado disco creó una serie de complicidades y vínculos entre los músicos que cambió radicalmente el enfoque del grupo. Este hecho se refleja claramente en su nuevo trabajo “Signify” en el que todos los integrantes de la banda aparecen en un momento u otro acreditados como autores de alguno de los temas aunque el peso de la banda sigue descansando sobre los hombros de Steven Wilson.

Hasta este momento, Porcupine Tree habían sido una entidad que había conseguido actualizar sonidos que parecían cosa del pasado como la psicodelia setentera o el propio rock progresivo combinando elementos que, en cierta forma, les hacían deudores de muchos de los clásicos de aquellos géneros. “Signify” es un paso más allá con el que la banda se consolida como una referencia única y original. Por supuesto, siguen presentes las señas de identidad de trabajos anteriores pero esa sutil barrera que separa a las bandas simplemente buenas de los grupos realmente especiales estaba siendo atravesada por Wilson y compañía con la mayor naturalidad. De los doce temas que componen el disco, siete son instrumentales y sólo cinco tienen letras, todas ellas dominadas por las obsesiones de Wilson, la infancia y la adolescencia o la soledad.

Como ocurre con otros trabajos de la banda, las sesiones de grabación de “Signify” dieron tanto de sí que al margen del propio LP, en los meses siguientes aparecieron EP’s como el titulado “Insignificance” o discos completos como “Metanoia” con material descartado o tomas alternativas procedentes de las fructíferas jornadas en los No Man’s Land Studios.



Formación de Porcupine Tree para "Signify"
“Bornlivedie” – Como había ocurrido en anteriores discos, el comienzo de “Signify lo marca una voz en off que actúa como presentador. El primer corte, escrito por Wilson y Barbieri es un breve instrumental “ambient” que sirve para prepararnos para lo que viene a continuación.

“Signify” – Wilson escribe el tema que da título al disco y que partió como una versión del clásico de la banda alemana “Neu!” titulado “Hallogallo” aunque terminó por ser una canción con vida propia. Basada en un potente riff de guitarra con aires “metal”, la pieza combina perfectamente los elementos clásicos del rock progresivo, el krautrock y el heavy. Lo obstinado del ritmo durante toda la composición nos recuerda a otros trabajos de Wilson bajo el nombre de I.E.M.

“The Sleep of No Dreaming” – Tras la descarga de adrenalina del tema anterior tenemos un suave comienzo de órgano que nos lleva a una soberbia balada llena de energía en la que Wilson nos habla de la transición entre la infancia y la adolescencia con ese punto de pesimismo que adorna habitualmente las letras de Wilson. “So I threw out my plans, ran on to the wheel, and emptied my head of all childish ideals”.

“Pagan” – Nuevo interludio instrumental casi exclusivamente electrónico que encajaría a la perfección en Bass Communion, otro de los proyectos de Wilson al margen de Porcupine Tree del que aún no hemos hablado en el blog.

“Waiting (phase one)” – Llegamos así a uno de los puntos fuertes del disco, dividido en dos fases. La fuerza de Porcupine Tree se muestra en canciones como esta en la que tenemos una preciosa base de teclados, efectivas melodías de guitarra y unas magníficas armonías vocales a cargo de Wilson y el batería Chris Maitland. “Waiting” es una de las mejores canciones de la banda en esta época y sigue presente de vez en cuando en su repertorio en directo.



“Waiting (phase two)” – La segunda fase de Waiting es un instrumental algo mas largo en el que, a partir de la misma linea de bajo de la primera parte la banda va componiendo una pieza distinta, cercana tal vez a experimentos anteriores como los del disco “Voyage 34” con atmósferas y ambientes realmente únicos. Una especie de jam session espacial realmente original que sirve para llevarnos hasta la siguiente canción.

“Sever” – Con una de las letras más enrevesadas del disco, la canción empieza con un sonido más duro que las anteriores y un aire general ciertamente inquietante aunque, como siempre, Wilson se reserva un momento de gran belleza al llegar al estribillo con los perfectos juegos vocales que desarrolla acompañado de Maitland.

“Idiot Prayer” – Nuevo tema instrumental firmado en esta ocasión por Wilson junto con Colin Edwin. Aunque basado en samples y percusiones electrónicas en sus primeros minutos, la presencia de sonidos de flautas nos remite a algunos de los mejores momentos de la etapa más gloriosa de Tangerine Dream. Poco después de la introducción entra una poderosa linea de bajo y una insistente percusión que cambian radicalmente el devenir de la pieza que cobra tintes cercanos a la música de baile durante buena parte del segmento final para volver a las atmósferas relajadas con las que parece ir desvaneciendose justo antes de un nuevo “crescendo” que nos lleva, ahora sí, hasta la conclusión. Durante el tema se escuchan samples de “Battle for the Mind”, disco publicado en los sesenta con propaganda de corte religioso contra el uso de drogas.

“Every Home is Wired” – No recordamos que internet estuviera tan extendido y tuviera tanta presencia popular en 1996 que es cuando se escribió la canción en la que Wilson nos habla de este fenómeno en una balada de sabor añejo con guitarras acústicas combinadas con efectos y distorsiones electrónicos que rodean a toda la canción de un ambiente onírico en el que las armonías vocales de otro tiempo suenan deliciosamente. Comentaba Wilson en la época que había estado escuchando con asiduidad a grupos como los Beach Boys, Crosby Still & Nash o a gente como Todd Rundgren buscando ese precioso sonido vocal que sólo grandes bandas como las citadas alcanzaban. Esto se nota en canciones como la presente por lo cuidado que está ese aspecto.



“Intermediate Jesus” – La única pieza del disco firmada por todos los componentes del grupo tiene todo el aire de una jam session con todo lo que esto impica cuando hablamos de músicos de este nivel que vienen, además, de una gira de cerca de año y medio tocando juntos. Los amantes de este tipo de piezas encontrarán muchas más en el disco “Metanoia” que la banda publicó un tiempo después con material procedente de las mismas sesiones de grabación. A lo largo de toda la pieza podemos oir fragmentos de soflamas religiosas a cargo de un predicador, algo que ocurre en otros momentos del disco.

“Light Mass Prayers” – El hecho de que el único tema del disco en cuya composición no participa Wilson lo firme el batería Chris Maitland y que éste sea, a su vez, el único sin ningún tipo de percusión nos habla bien a las claras de la versatilidad de la banda y sus componentes. Musicalmente, el tema es otra de las transiciones instrumentales de corte abiertamente ambiental a las que nos tiene acostumbrado el grupo que sirve para presentarnos el cierre del album.

“Dark Matter” – El trabajo se cierra con otra oscura canción de Wilson en la que reflexiona sobre el mundo del show bussiness, el estrellato, las grandes giras y todo lo que conllevan “This has become a full time career, to die young would take only 21 years, gun down a school or blow up a car, the media circus will make you a star” junto con lo efímero que puede ser el éxito “most things decay in a matter of days, the product is sold, the memory fades”. Y para contar esto, Wilson construye una exquisita balada con momentos de rock cercanos al metal y con un final luminoso y esperanzador de esos que tan bien se le dan y con los que nos suele golpear incluso tras la más oscura de las canciones como bien hemos visto en otros momentos.

Tras el final, una voz en off nos deja con una inquietante despedida en la que nos dice que acabamos de asistir a una fuerte sesión de electroshock y ahora estamos más relajados de lo que hemos estado en muchas semanas. Todos nuestros traumas infantiles se han desvanecido como por arte de magia… ¡junto con la mayor parte de nuestra personalidad! Con este final, digno de los viejos comics de terror de EC, se cierra el disco.

“Signify” alcanzó un éxito sorprendente en muchos países europeos, particularmente en Italia. en donde se convirtieron en un grupo de culto de jovenes y adolescentes lo que hizo que poco después de su lanzamiento, la banda visitase ese país en el que grabaría un espectacular disco en directo. En cierto modo, se trata del disco que dio el empujón definitivo a la carrera del grupo que a partir de este momento se convirtió en una referencia del progresivo actual.

Las ediciones actuales del disco incluyen un CD extra con el EP “Insignificance” en el que se recogen descartes y versiones alternativas del disco, Podeis adquirlo en los siguientes enlaces:

fnac.es

amazon.com


Os dejamos con una reciente versión en directo de "The Sleep of No Dreaming":