lunes, 13 de febrero de 2012

Vangelis - Tegos Case (1998)



¿En qúe se parecen un cirujano y un seguidor de Vangelis?

Así enunciada, la frase podría ser el clásico comienzo de un chiste en el que nuestro interlocutor, probablemente, haría alguna alusión a los bisturíes y a las cuchillas del título de "Blade Runner", tras lo cual deberíamos soltar la graciosa frase final tras que la nos reiríamos comprobando la reacción de la otra persona. No es éste el caso ya que no tenemos ningún chiste oculto preparado.

La historia tiene su miga. Pongamonos en situación: es sabido que Vangelis hace mucho tiempo que vive al margen del negocio de la música (ojo, no decimos que vive al margen de la música). En una entrevista reciente a Al-Jazeera que se puede encontrar facilmente en youtube, concedida con motivo de un show celebrado en Doha, el músico dejaba claro que se encontraba completamente al margen del negocio y que no tenía ningún interés en publicar discos. Si surge algún proyecto interesante como el concierto Qatarí o el documental “Swiadectwo” sobre Juan Pablo II de 2008, por citar su última música nueva publicada, no tiene problema en componer algo para el evento o en aportar alguna de las piezas que tiene compuestas pero los tiempos de componer y grabar música específicamente para un disco parecen olvidados para el griego. Sin embargo, en la misma entrevista, Vangelis nos decía que compone música todos los días y que el público en general sólo conoce una parte ínfima de lo que ha escrito en toda su carrera. Es cierto que la lista de discos piratas con música nunca publicada del griego, procedente de bandas sonoras en su mayor parte, alcanza y quizá supera el número de lanzamientos oficiales del músico a lo largo de su carrera. Por ello, el hecho de que, de vez en cuando, aparezca alguna nueva grabación, no deja de ser una noticia más. Pero el tema que nos ocupa va más allá de ser una simple grabación. Continuamos con la historia y vamos desenredando la madeja.

Desde los años ochenta, Vangelis tiene una obsesión por trasladar, de la forma más rápida posible, la música que surge de su inspiración a un soporte grabado de algún tipo. Cabe recordar en este punto que el músico nunca recibió una educación musical formal y que desconoce los rudimentos del solfeo y de la notación musical lo que complica la tarea de conservar su música si no la graba de modo casi instantaneo. Para tratar de solventar ese escollo, Vangelis desarrolló un complejo sistema al que llamó “Direct” mediante el cual el griego puede registrar de modo casi automático cualquier música que se le vaya ocurriendo.
Parece ser que ese sistema de traducción directa de sus ideas a un soporte grabado, llamó la atención del cirujano griego Stergios Tegos quien le pidió a Vangelis una serie de piezas musicales para hacer más llevaderas las 12 horas de video que estaba preparando para publicarlas con fines educativos para los futuros neurocirujanos griegos. Vangelis accedió a la petición y le entregó la música solicitada al Doctor Tegos.

Durante mucho tiempo, la existencia de esta música era una especie de leyenda urbana en la comunidad de fans de Vangelis hasta que, recientemente, un aficionado anónimo contaba la siguiente increible historia en


Como si de una aventura de Indiana Jones se tratase, nuestro anónimo benefactor, conocedor de la existencia de esos videos comenzó su búsqueda. El primer nombre que pudo encontrar fue, precisamente, el del Doctor Tegos. Con esa mínima información, inició sus pesquisas con sus contactos en Grecia llegando a dar con el nombre completo del Doctor: Stergios Tegos. Cuenta esta fuente anónima que, siendo un gran fan de Vangelis desde muchos años atrás, llevaba mucho tiempo ahorrando dinero para asistir a un concierto del músico en la primera oportunidad que surgiera, ya que no pudo asistir al de Mythodea en 2001. En vista de que el deseado concierto no aparecía nunca en el horizonte, el pasado año 2011 decidió gastar el dinero ahorrado en un viaje, cómo no, a Grecia junto con su esposa.

Foto del interior del estuche con las cintas. Sacada junto con la de más arriba del foro EMPortal.info

Aprovechando la ocasión, nuestro hombre volvió a buscar información sobre los misteriosos videocasettes. Consiguió localizar la editorial que supuestamente los publicó pero por un lado, las cintas tenían un precio muy elevado y por otro no se hacía  mención a la participación de Vangelis en las mismas. Tampoco recibió respuesta a sus e-mails por parte del editor, aunque sí localizó una librería especializada en Atenas donde podrían tener la caja. Durante su estancia en la capital griega, encontró tiempo para acercarse al establecimiento, situado en una zona bastante alejada de las rutas turísticas. Ya en la librería, le dio un papelito con lo que buscaba a la depedienta. Ésta lo cogió, buscó en su ordenador y contestó: me temo que no lo tenemos… pero déjeme hacer una llamada… mientras hablaba con su interlocutor, garabateaba una dirección en una hoja de papel: ¡Era la dirección de otra librería en la que lo tenían! La dependienta le indicó que esa otra librería estaba bastante lejos de donde se encontraban en ese momento pero resultó estar practicamente al lado del hotel en el que se alojaba el matrimonio.

Una vez allí, y tras una tensa espera (el hombre declara que, pese a que toda la gente con la que trató en su visita a Grecia fue amable y de un trato exquisito, el dependiente de esta segunda librería fue todo lo contrario), por fín le entregaron la caja. Nervioso, procedió a examinarla y, al abrirla, se encontró con la siguiente inscripción:

"Every human being, animal, plant or mineral carries the imprint of the cycle of Creation.  Sound has always followed the sequences of change in this cycle, like a code carrying the function and dimension of the universe, being at the same time its generator.  Let us go deep into our memory (and remember), by doing this, we will be able to decode the code of the Creation of the universe and, therefore, our own.  What an extraordinary and divine key is music!" - Vangelis

Otra imagen de las cintas, de la misma procedencia.

Ignoramos si nuestro hombre gritó ¡Eureka! como, sin duda, merecería la ocasión pero por fín se encontraba delante de lo que tanto había buscado sintiendo que toda aquella búsqueda había merecido la pena. Por no cargar con la maleta con las cintas el resto de sus vacaciones, preguntó al “amable” dueño de la librería si habría alguna forma de que se la enviasen a los Estados Unidos, cosa que, como se temía, no fue posible así que la preciada carga videográfica acompañó al anónimo aventurero durante el resto de su odisea.
De regreso a los EE.UU. aprovechando las vacaciones navideñas, este aficionado dedicó su tiempo a extraer toda la música contenida en los videocasettes y recientemente decidió compartir su pequeño tesoro con todos los aficionados interesados. De este modo, más de nueve horas y media de música inédita de Vangelis aparecieron recientemente en la red a disposición de todo aquel melómano curioso. Nosotros tuvimos noticia de la existencia del material a través del blog tantas veces citado aquí “Otras Músicas, Otros Mundos” quien, a su vez, lo encontró en “The Growing Bin”, otra bitácora de referencia para melómanos.
Pero, ¿qué habia en los 35 archivos de música? Pues toda una muestra del Vangelis de finales de los noventa, con sonidos y melodías cercanos a los del disco “El Greco” de 1998 (no confundir con la banda sonora de la película del mismo título y autor aparecida en 2007) pero con referencias a otras obras del Vangelis más ambiental y atmosférico como determinados pasajes de “Blade Runner” o de discos algo más flojos como “Oceanic” (2006) o bandas sonoras nunca publicadas oficialmente como "Bitter Moon". Los aficionados que busquen el lado más popular del músico, con sus poderosas secuencias electrónicas y sus inolvidables estribillos no van a encontrar en la música compuesta para los videos del Doctor Tegos esa versión del compositor griego. Si, en cambio, se decantan más por la faceta más clasicista de la música de Vangelis, que es la que parece estar cultivando más en los últimos años, creemos que las composiciones contenidas en la “Tegos Case”, que es el nombre con el que parece que va a ser recordada esta monumental obra de cerca de diez horas de duración, proporcionarán a ese hipotético oyente muchos momentos de disfrute. El sonido extraído de los viejos VHS (en sterero) es realmente muy bueno y es que el soporte original parecía encontrarse en perfecto estado.

Intuímos que no será difícil encontrar enlaces en los que descargar las piezas. Si no sois de estómago delicado, hay en youtube algunas muestras de las cintas con las correspondientes interveciones quirúrgicas a las que acompañan. Esperemos que este curioso acontecimiento no sea sino el preludio de un mayor protagonismo de Vangelis, un músico voluntariamente apartado de los focos en los últimos años. A la anunciada edición de un DVD (y probablemente también un CD) con el concierto de Doha, una obra en la linea de su “Mythodea” con varios intérpretes clásicos de primera fila como Angela Gheorgiu o Roberto Alagna, se suma el reciente estreno de una de sus pocas obras en formato clásico como es su “Elegy for Cello and Strings” de la que también hay videos disponibles en la red.

Esperaremos noticias del maestro griego de quien, en cualquier caso, seguiremos hablando por aquí regularmente.

5 comentarios:

  1. Muchas gracias!

    Estoy buscando como loco la música para descargar, pero no doy con ella.

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    Respuestas
    1. http://tegostapes.blogspot.com.es/

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  2. Aqui está la música completa...

    https://www.mixcloud.com/centaury37/vangelis-the-tegos-tapes-1998-ost-suite-part-i/

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