Pocos artistas hemos conocido que nos generen un nivel de desconcierto similar al que nos provoca Richard D. James, más conocido como Aphex Twin, aunque en el disco que comentamos hoy se empeñe en recordarnos su nombre real. En una entrada anterior ya hablamos de cómo uno de sus discos dejaba descolocado a un crítico de música clásica pero es que el que comentamos hoy suscitó reacciones similares entre los entendidos aunque siempre con la impresión general de que estábamos ante el que podría ser el mejor disco de su autor hasta el momento. Una de las reseñas que apareció en su día indicaba que con este disco “parecía que Richard D. James se reía con nosotros en lugar de hacerlo de nosotros como en sus trabajos anteriores. Para contextualizar, hoy vamos a hablar de “Richard D. James Album”, disco que apareció en 1996 y que iba a ser su cuarto CD de larga duración. Se trata de la entrada por parte del artista en el “Drill'n'bass”, un sub-género caracterizado por ritmos imposibles llenos de acelerones, frenazos y cambios constantes que lo convertían en una gran paradoja porque era música de baile que no se podía bailar. Para ello toda la composición y gran parte de los tratamientos sonoros se hizo directamente en un ordenador a base de samples y manipulaciones de los mismos. Todo lo que suena en el disco está hecho por el propio Richard.
“4” - Comenzamos con un ritmo velocísimo que por momentos se comprime en ráfagas imposibles. Lo interesante sucede por debajo. Ahí aparecen capas de sonido, cuerdas sampleadas (creadas a partir de un solo violín, si nos creemos a su autor) y sonidos electrónicos muy sencillos en apariencia pero con un trabajo de producción muy complejo. La melodía lucha por parecer organizada en medio del caos rítmico que la rodea y llega a conseguirlo la mayor parte de las veces.
“Cornish Acid” - La cosa sigue, como insinúa el título, con sonidos ácidos que saltan a lo loco acompañados de la parte rítmica. En contraste, una melodía de fondo que se desarrolla lentamente, a medio camino entre los sonidos enigmáticos de “Doctor Who” y el ambient más clásico. El corte es muy breve y cuando termina tenemos la sensación de que se nos acabó el crédito en mitad de la partida de la máquina más atractiva de las recreativas del barrio.
“Peek 824545201” - Lo siguiente es más experimental si cabe con un Aphex Twin entregado a los ritmos más desconcertantes que, en alguna ocasión se organizan y tejen una breve melodía inteligible. Cuesta entrar pero una vez que lo haces es fascinante.
“Fingerbib” - Llegamos a una de las composiciones más sorprendentes del álbum que combina un tono y una melodía casi infantiles con un uso reconocible de los sintetizadores en lo que podría ser lo más parecido a una canción convencional en todo el disco. Pese a ello seguimos teniendo acelerones, frenazos y desarrollos rítmicos inesperados lo que nos nos impide disfrutar de un tema inesperadamente naíf.
“Carn Marth” - De todas formas no tardamos mucho en sumergirnos de nuevo en el caos más lo que podamos imaginar con uno de nuestros cortes favoritos del disco que reúne todo lo que uno esperaría de un trabajo de Aphex Twin. Teniendo en cuenta que “drill” en inglés significa “taladradora”, entendemos que este tipo de música haya recibido el calificativo de “drill'n'bass”.
“To Cure a Weaking Child” - Otra pieza fantástica es la que viene a continuación en la que el músico opta por samples vocales infantiles para hacer la melodía central, acompañados de una melodía repetitiva que suena de fondo a modo de canción de cuna mientras adereza todo el conjunto con ritmos delirantes. Lo curioso es que, por alguna de esas extrañas conexiones (o desconexiones) que se dan en nuestros cerebros en mucho momentos, hay algo aquí que nos recuerda a Vangelis.
“Goon Gumpas” - Continuando con ese aire entre inocente e infantil, tenemos aquí una excelente melodía muy divertida en forma de marcha, que nos permite un momento de relax antes de meternos en el último tramo.
“Yellow Calx” - Regresamos a la fórmula que combina ambientes y temas lentos con ritmos que quizá deberían llevar una advertencia para personas propensas a los ataques epilépticos ya que son el equivalente musical a las tormentas visuales tan comunes en algunos “animes”. Con todo, la parte electrónica más melódica es excelente.
“Girl/Boy Song” (NLS Mix) – El single más conocido del disco fue publicado también de forma independiente más adelante. Si nos quedamos con la parte no rítmica es una preciosa pieza de cuerdas que podría acompañar las imágenes de una película de época incorporando, incluso, algo de épica. Lo que ocurre es que el despliegue de ritmos que entran y salen continuamente mezclando tiempos y compases como si no hubiera un mañana hacen imposible concentrarse solo en lo melódico. En todo caso es una pieza excelente que nos gusta cada vez más.
“Logan Rock Witch” - El cierre del disco es una extravagancia que utiliza los instrumentos más curiosos para la parte de la percusión, como el arpa de boca, el cencerro, cajas de todo tipo, campanas, etc. para mezclarlos con un solemne órgano de iglesia y un silbato de émbolo entre otros recursos, digamos, inusuales.
Algunas ediciones del disco incluían el EP “Girl/Boy” con sus diferentes caras B pero no es el que tenemos por lo que la versión que comentamos es la “corta”. Somos conscientes de que la música de Aphex Twin no es para todo el mundo y tampoco tenemos claro qué nicho de melómanos es el más adecuado para hacerles esta recomendación. Hemos escuchado discos de intérpretes clásicas que han incluido en sus repertorios piezas de Richard D. James (pensamos en las hermanas Labeque) por lo que está claro que no estamos ante un tipo gracioso sin más. También tenemos claro que su trabajo con las texturas sonoras y los samples están al nivel de los más grandes de la electrónica contemporánea y es evidente que, si es una de las grandes figuras de un género como la IDM (por pretencioso que suene eso de “Intelligent Dance Music” es por algo.


