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domingo, 28 de septiembre de 2014

The Pat Metheny Group - Still Life (Talking) (1987)



Es curioso cómo en el mundo de la música existen discos que son capaces de crear auténticas facciones enfrentadas entre los fans de un artista en concreto (y usamos el término “fan” con toda la intención). Mientras que unos los consideran una obra maestra, los otros los tienen por auténticos sacrilegios que hacen que el músico en cuestión pase a la lista de los ignorados, aunque es habitual que un tiempo después esta situación se revierta (bien porque el fan cambia de opinión, bien porque el artista vuelve al redil). Ocurrió con “Bringing It All Back Home” de Bob Dylan, “Trans” de Neil Young, “You’re Under Arrest” de Miles Davis o “Achtung Baby” de U2.

El disco que hoy tenemos aquí podría formar parte también de esa lista. En su momento supuso una ruptura con la trayectoria anterior de su autor en muchos aspectos. El primero de ellos y quizá el que explica los demás, es la ruptura del músico con un sello como ECM. Ya hemos hablado en anteriores ocasiones de la editorial de Manfred Eicher, una fuente inagotable de buena música durante décadas cuyos discos tienen una pátina de calidad indiscutible aunque eso encierra también cuestiones algo más oscuras. Llegó un momento en que Pat Metheny, uno de los músicos estrella del sello, se cansó de algunas de las normas establecidas por Eicher y decidió abandonar la discográfica. Se habían producido cambios en la forma de pensar del guitarrista que, tras una estancia en Brasil se planteó un giro en su música, que incorporaría a partir de ese momento nuevos elementos latinos y eso requería la participación de más músicos y un proceso de creación, grabación y producción mucho más elaborado y cuidado. Ahí es donde se produce el choque con ECM, partidarios de un proceso de creación musical mucho más espontáneo y directo (se dice que los artistas disponían de dos días para grabar y de un tercero para realizar los retoques necesarios sobre la grabación y que esto no era negociable). Metheny no asumió esas condiciones y abandonó el sello tras publicar “First Circle” en 1984 para firmar con Geffen tras un par de trabajos muy concretos con otros sellos.

Para el nuevo disco, titulado “Still Life (Talking)”, el Pat Metheny Group iba a experimentar una ampliación incorporando a los habituales Lyle Mays (teclados), Steve Rodby (bajo, percusión), Pedro Aznar (voz, percusiones, guitarras) y Paul Wertico (batería, percusión) las voces y la percusión de Armando Marçal. La ausencia por cuestiones de agenda (era un músico muy solicitado en aquel entonces) de Pedro Aznar fue reemplazada de modo puntual en este disco por las voces de Mark Ledford y David Blamires.

Portada del single de "Last Train Home"


“Minuano (six eight)” – El disco da comienzo con una pieza escrita a dúo por Metheny y Lyle Mays, lo que queda en evidencia en el momento en que escuchamos las armonías vocales de los primeros instantes que hacen las veces de introducción hasta la entrada de la sección rítmica, perfectamente construida de manera que va creciendo de forma paralela al resto de la pieza. Es indudable que Lito Vitale aprendió mucho de la forma de componer de Mays y cualquier seguidor del argentino reconocerá en muchos fragmentos de esta pieza las bases de gran parte de la obra del músico en los años posteriores. Volviendo a la composición, en ella escuchamos una versión de Metheny reconocible para sus seguidores pero enriquecida con un montón de elementos nuevos que llevan su música a otra dimensión. En la parte final escuchamos una preciosa sección con el protagonismo de los teclados de Mays absolutamente rompedora que nos deja con muchas ganas de escucharla evolucionar durante más tiempo del que lo hace antes de regresar al tema central, de claro aire brasileño.



“So May it Secretly Begin” – Aunque la guitarra sigue siendo la principal protagonista, la aparición de una sección de cuerda (suponemos que sintética, ya que no aparece acreditada en el disco) revela el cambio que estaba experimentando el sonido de la banda. El toque latino sigue muy presente, especialmente en el piano y la guitarra acústica aunque quizá apreciamos una cierta falta de músculo en una pieza que en momentos suena peligrosamente cercana al “smooth jazz”.

“Last Train Home” – Llegamos al punto culminante del álbum. La pieza que elevó a Metheny a los altares, que saltó del disco a las sintonías de televisión y radio haciendo que prácticamente todo el mundo esboce un gesto de reconocimiento cuando comienza a sonar el metronómico ritmo de las escobillas de Paul Wertico instantes antes de que la guitarra-sitar de Metheny comience a ejecutar una melodía inolvidable. A partir de ahí, todo es magia y la banda se conjunta de manera impecable a partir, especialmente, de los elegantes teclados de un Mays en estado de gracia. Una obra maestra sin paliativos que se iba a convertir en un clásico instantáneo.



“(It’s Just) Talk” – De nuevo Brasil se hace presente en el disco empapando toda la sección rítmica de un tema en el que, de nuevo, las voces tienen un protagonismo importantísimo. Más allá de eso, la pieza nos muestra al Metheny más conocido en plena transición aún hacia ese nuevo sonido con influencias del sur que culminaría un poco después en su disco “Secret Story”.

“Third Wind” – Segunda pieza escrita por Metheny y Mays en el disco y, sin duda, la más frenética del mismo con un ritmo desatado desde el comienzo que convierte a sus protagonistas principales (Paul Wertico y Armando Marçal) en las auténticas estrellas del tema. Metheny, a pesar de la altura de alguno de sus solos, no es sino un acompañante de lujo. Steve Rodby, muy contenido durante todo el disco, hace aquí también una labor impresionante.

“Distance” – Lyle Mays firma en solitario la pieza más breve del disco. Se trata de un interludio electrónico más cercano al “ambient” y a la música clásica más vanguardista que al jazz por lo que su inclusión en el disco choca bastante al no terminar de encajar con la filosofía de este aunque tomada de modo aislado es una composición notable.

“In Her Family” – Cerrando el trabajo encontramos un tema íntimo en el que la guitarra acústica se da la mano con el piano para construir una pieza casi impresionista de esas con las que Metheny nos obsequia de cuando en cuando. Mientras avanza el tema se van incorporando distintos elementos como una suave percusión y algunos sonidos de cuerdas muy evocadores.

Cuando apareció el siguiente disco del Pat Metheny Group, “Letter from Home”, se habló de que cerraba la trilogía latina iniciada con “First Circle” y de la que el disco que hoy hemos comentado sería el segundo volumen. Lo cierto es que esto no iba a suponer un regreso al Metheny anterior tras la publicación de aquel disco ya que la mayoría de los elementos que se habían incorporado a la paleta sonora del guitarrista iban a permanecer en su música prácticamente hasta nuestros días. “Still Life (Talking)” es un gran disco que no podemos dejar de recomendar y una pieza de la categoría de “Last Train Home” debería estar en la discoteca de todo melómano que se precie. En su momento, como comentamos al principio, el trabajo suscitó cierta polémica entre los fans que consideraron que Metheny había "dulcificado" su sonido con la intención de vender más discos y hubo muchos de ellos que se bajaron del barco considerándose en cierto modo traicionados. Al mismo tiempo y a partir de la popularidad alcanzada por el single "Last Train Home", muchos otros aficionados se sumaron a la lista de seguidores del guitarrista en adelante. Sin entrar en demasiadas discusiones, ya que a nosotros nos gustan tanto el "nuevo" Metheny como el anterior, escogemos disfrutar de toda su música sin complejos. Aquellos interesados en hacerse con el disco lo pueden adquirir en los enlaces de costumbre.


amazon.es

rakuten.es (disco100)

Nos despedimos con una rara actuación del grupo en la RAI interpretando "(It's Just) Talk" en directo:


domingo, 16 de octubre de 2011

Pat Metheny Group - Imaginary Day (1997)


Pat Metheny es un virtuoso guitarrista norteamericano, generalmente encuadrado en el jazz pero que nunca ha permanecido fiel a un único estilo tocando todos los palos imaginables e inventando, de paso, algunos nuevos. En sus comienzos se codeó con Gary Barton, de cuya banda formó parte o con el mito del bajo, Jaco Pastorius, junto a quien actuaba en la banda de Joni Mitchell. Su discografía es tan extensa como variada e incluye discos en solitario, con su propia banda y colaboraciones con los más destacados músicos de la escena de jazz contemporaneo como Ornette Coleman, Chick Corea, Brad Mehldau o Charlie Haden.

Además de todo lo dicho, Metheny es un inconformista del sonido que busca siempre ir más allá con su instrumento utilizando todo tipo de guitarras y sintetizadores para guitarra incluyendo la guitarra Pikasso, un extravagante instrumento de 42 cuerdas con varios mástiles que se entrecruzan y que emite un sonido más cercano a los registros del sitar o el sarod hindúes que a la guitarra que conocemos.

"Imaginary Day" es uno de los trabajos más populares y premiados de Metheny y también uno de los más variados estilísticamente. En el CD podemos escuchar toques étnicos como los de "Imaginary Day", jazz más clásico en "A Story Within the Story", escarceos con el flamenco y la música brasileña como "The Hear of the Day", e incluso acercamientos a un moderno rock progresivo en "The Roots of Coincidence".

En el momento de la grabación del disco, el Pat Metheny Group estaba formado por Pat Metheny (guitarras), Lyle Mays (piano, teclados), Steve Rodby (bajo, cello) y Paul Wertico (batería). Como colaboraciones especiales tenemos las participaciones de David Blamires (voz, guitarra, trompeta, violín, flautas), Mark Ledford (voces, trompeta) y los percusionistas Dave Samuels, Glen Velez, Don Alias y Mino Cinelu.

Como curiosidad, señalar que los textos de la portada y contraportada del disco están encriptados bajo una especie de pictogramas cada uno de los cuales corresponde con una letra del alfabeto. Esta correspondencia se encuentra codificada en la bandeja interior del CD. El disco ganó dos premios Grammy en 1999, el de mejor disco de jazz contemporaneo y el de mejor interpretación de rock instrumental por la sensacional "The Roots of Coincidence".

Sirva esta entrada como presentación de Metheny y su grupo en La Voz de los Vientos, donde seguirán apareciendo trabajos del músico, sin duda uno de los más interesantes de los que pululan por los escenarios hoy en día.

El disco lo teneis a buen precio en el siguiente enlace:

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Podeis escuchar "The Roots of Coincidence" a continuación: