viernes, 15 de julio de 2011

Yes - Fragile (1972)



Si hay una banda que ejemplifica como ninguna otra los tópicos del llamado rock progresivo, con todos sus excesos y aciertos, esa es Yes. Como ocurre con muchas otras bandas de la época, comenzaron como un grupo más con influencias de los Beatles de quienes llegaron a incluir alguna versión en su primer álbum. Una característica que ha acompañado a la banda con la perspectiva que nos dan los años es el constante cambio de miembros que ha dado lugar hasta a once formaciones diferentes que han publicado bajo el nombre de Yes (y nos dejamos a ABWH, banda efímera que eran más Yes que los propios Yes del momento y que surgió en unos años conflictivos para la banda). La que probablemente es la configuración más recordada del grupo, a pesar de durar sólo dos discos es, precisamente, la que nos ocupa hoy, integrada por Jon Anderson (voz), Bill Bruford (batería y percusiones), Steve Howe (guitarras y coros), Chris Squire (bajo y coros) y Rick Wakeman (teclados).

Precisamente, la de Wakeman es la gran novedad del disco, reemplazando al anterior teclista de la banda, Tony Kaye, quien en alguna entrevista reciente afirmaba que en realidad participó en casi todo el proceso de creación de Fragile incluyendo los ensayos aunque no en la grabación. Wakeman era un teclista que se ganaba la vida como músico de estudio que había destacado tocando mellotron o piano en alguno de los mayores éxitos de David Bowie ("Space Oddity", "Life on Mars?" o "Changes"). Tras su incorporación a Yes se convirtió en uno de los iconos de la banda (quizá sólo superado por el propio Jon Anderson) a pesar de haber dejado el grupo en multitud de ocasiones.

"Fragile" sigue una tendencia muy de moda en la época en la que se combinan temas individuales de cada uno de los miembros del grupo con temas compuestos por la banda al completo. Hemos tenido algún ejemplo por aquí con "Ummagumma" de Pink Floyd y también Emerson, Lake and Palmer lanzaron algún disco con ese formato. En este caso, los temas individuales no dejan de ser rellenos (el de Wakeman, por ejemplo, es un innecesario arreglo de un movimiento de la cuarta sinfonía de Brahms) con alguna excepción como el "Mood for a Day" de Steve Howe o el "The Fish" de Squire.

En cualquier caso, el "nucleo duro" del disco lo forman las tres canciones largas: la popular "Roundabout" que abre el trabajo con la poderosa linea de bajo de Squire, "South Side of the Sky" y, especialmente, "Heart of the Sunrise", cerrando el disco con el grupo en un momento dulce, un Bruford en plenitud, excepcionales fondos de mellotron a cargo de Wakeman y cambios de ritmo constantes (podemos oir fragmentos en 6/8, 3/4, 4/4 o 5/8 a lo largo del tema). Junto con su siguiente lanzamiento, "Close to the Edge", que aparecerá en breve por aquí, éste es, posiblemente, el mejor disco de Yes, una banda fundamental como pocas para entender lo que se llamó rock progresivo a comienzos de la década de los 70.

Podeis comprar la versión extendida del trabajo con dos cortes extra por un precio realmente bueno aquí:

play.com

fnac.es

Os dejamos con la excepcional "Heart of the Sunrise":


4 comentarios:

  1. Esta es sin duda la peor música que tuvo que aguantar mi generación. Pero que pelmazo el Rick Wakeman con la mierda de los teclados a toda hostia. Menos mal que aparecio la Movida con artistas de la talla de Ramoncín o de la mia y salvamos a la cultura de este país del plomo del Rock Progresivo. A ver cuando aparecen por aqui discos como ''El ritmo del garaje'' o ¿Dónde estabas tú en el 77?'' y deleitamos al personal con letras como las de ''Quiero un camión'' o ''Enamorado de la dependienta de la tienda de patatas fritas''. FACHA!!!

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  2. Olvidas esa maravilla que decía: "Esto no es Hawai que guay, esto no es Hawai que guay, da igual procura estar junto a mi". Un saludo.

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  3. A mi me parecen superiores sus siguientes discos; "Tales ..." y "Relayer".

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  4. ja ja ja... Bueno, lo del Loquillo tiene su gracia pero es comprensible, este tipo de grupos -y en especial Yes y el Wakeman- siempre tuvo amores y odios por igual en los 70. Pero comparar a Ramoncín con Loquillo me parece excesivo, el primero es más culto musicalmente y siempre respetó todo lo que era buena música, a diferencia del retrasado mental del Loquillo.

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