domingo, 13 de enero de 2013

Pet Shop Boys - Actually (1987)



Hemos hablado en varias ocasiones ya de la música de Neil Tennant y Chris Lowe en su encarnación como dúo bajo el nombre de Pet Shop Boys pero casi siempre ha sido con el motivo del lanzamiento de sus nuevos discos. Queremos echar la mirada atrás unos cuantos años para hablar de los primeros trabajos del grupo inglés durante una serie de entradas que irán apareciendo por aquí intercaladas con otras de distinta temática en las próximas semanas. Lo lógico sería empezar por el principio pero hemos optado por comenzar por el segundo disco de la banda que fue el que supuso su confirmación y nos mostró que había mucho más que sólo buen pop detrás de ellos, con letras afiladas cuya actualidad, más de 25 años después de su publicación, nos llama mucho la atención.

“Actually” figura habitualmente en los puestos más altos de los rankings que se suelen elaborar con los mejores discos de su década y, ciertamente, merece ese reconocimiento ya que es un trabajo lleno de buenas canciones que supuso, además, la confirmación de sus autores como una de las bandas a seguir. El sonido del disco es un claro hijo de su tiempo con la producción de Stephen Hague, habitual de los grupos de Parlophone y abundante uso del popular sampler “Fairlight” (programado por Andy Richard) del que proceden buena parte de los timbres utilizados en el trabajo. Además de Richard, participan programando algunas secuencias y sonidos: Gary Maughan, Adrian Cook y Blue Weaver.
Cartel de la poco conocida película protagonizada por Pet Shop Boys


“One More Chance” – La canción procede de los primeros años del dúo en los que tenían una gran relación con el productor Bobby Orlando (Bobby O, de nombre artístico). Fue escrita en 1984 e inicialmente sólo Orlando y Neil Tennant aparecían acreditados como autores, a pesar de que Chris Lowe escribió varias partes de sintetizador en la versión que formó parte del disco por lo que en las últimas ediciones de “Actually” ese dato aparece convenientemente rectificado. En su momento, el tema iba a formar parte del disco de debut del dúo y llegó a aparecer como single en tiradas muy cortas en algunos países aunque no fue hasta 1987 que vio la luz de forma definitiva. El tema se abre con un redoble de tambor seguido de una sorprendente exhibición de “samples” y efectos electrónicos sobre la base de un persistente ritmo continuo. La estructura de la canción es extraña y no termina de ajustarse a los parámetros habituales del pop salvo en sus últimos instantes en los que todos los elementos parecen ponerse de acuerdo por fin para asociarse de un modo más convencional. Hemos escuchado muchos discos electrónicos con gran abundancia de samples pero siempre que escuchamos esta canción nos reafirmamos en la idea de que en ella se hace uno de los usos más inteligentes de esa tecnología que podemos recordar.



“What Have I Done to Deserve This?” – Una canción escrita en épocas distintas por autores diferentes. Neil empezó a construirla antes incluso de grabar “Please”, el primer disco de Pet Shop Boys pero en aquel momento no fue posible contar con Dusty Springfield para cantar en ella como estaba previsto por lo que la cosa se demoró. Parte de la letra está escrita por Alle Willis (quien escribió otros grandes éxitos como la popular “I’ll be There for You”, sintonía de la serie televisiva “Friends”) y el resto fue elaborado por Chris y Neil a partir del material anterior. La canción cuenta el arrepentimiento de una pareja tras romper su relación. En ella, la mujer tenía una posición superior y el hombre era su empleado, según indica el propio Tennant. A raíz de ello, muchos han querido ver alguna relación entre la canción y la película “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” rodada en 1984 por Pedro Almodovar. Desde este punto de vista, la canción sería una especie de “spin-off” centrada en el personaje del marido de la protagonista, enamorado en realidad de una mujer para la que en una ocasión hizo de chofer. La participación de Dusty Springfield en la canción sirvió en cierto modo para relanzar su carrera y propició que los miembros de Pet Shop Boys escribiesen varias canciones para sus próximos discos. A pesar de ser uno de los mayores éxitos de la banda en su momento, nunca ha sido una de nuestras canciones favoritas.

“Shopping” – Una de las muestras más claras del punzante humor del dúo en una de sus letras más críticas y desgraciadamente actuales. Recapitulemos. Nos encontramos en 1986 en el Reino Unido, en los duros años del gobierno de Margaret Thatcher y su ultraliberalismo económico. En esos momentos, buena parte del sistema público británico estaba siendo desmantelado y privatizado vendiéndose al mejor postor (“We’re buying and selling your history”). Además se acababa de aprobar una ley que suponía de facto la desregularización de los mercados financieros conocida entonces como el Big Bang (“There’s a big bang in the city, we’re all in the make”). Tennant y Lowe escribieron esta mordaz crítica con abundantes referencias a la situación: “My gain is your loss: that’s the price we pay. I’ve heard it in the house of commons: everything’s for sale”. “Mi ganancia sale de tus bolsillos, ese es el precio a pagar. Lo he oído en la Cámara de los Comunes: todo está a la venta”. Toda una declaración de intenciones que hoy nos suena demasiado. Hay muchas otras perlas de este tipo y es que toda la letra hace referencia a esa situación (“It’s easy when you got all the information, inside help, no investigation”). “Shopping”, cuenta con la participación del miembro fundador de Art of Noise, J.J.Jeczalik en el Fairlight y nos parece una de las canciones más notables del disco a pesar de no haber aparecido como single.

“Rent” – Otro gran éxito con una letra intencionadamente ambigua. Aparentemente cuenta la historia de un “escort” masculino que alquila su compañía a mujeres pudientes aunque Tennant siempre ha sostenido que la canción está narrada desde un punto de vista femenino. La canción tiene la forma de una balada aunque el acelerado ritmo subyacente consigue crear un efecto muy curioso. Poco tiempo después, Tennant y Lowe hicieron otro arreglo de la canción para Liza Minelli en la que ésta sí que se presenta como una balada siendo el resultado radicalmente diferente. El humor de Pet Shop Boys suele aparecer en sus canciones en forma de frases contundentes y ésta no es una excepción. El estribillo “I love you, you pay my rent” es demoledor en sí mismo.




“Hit Music” – Canción habitualmente minusvalorada por su aparente trivialidad pero que, como suele ocurrir con el dúo, encierra un mensaje algo más profundo bajo su letra irrelevante a priori. Explica Neil Tennant que, de hecho, fue su primera canción con referencias al SIDA, enfermedad que comenzaba a ser trágicamente común en aquellos años (aunque el disco se editó en 1987, la canción data de unos años antes). Como afirma el experto en el dúo, Wayne Studer en su página web escuchando la canción hoy en día, este giro se nos antoja mucho más evidente que entonces. El tema se construye alrededor de una línea de bajo que recuerda inmediatamente al “Peter Gunn” de Henry Mancini, tema que pocos meses antes había sido revisado por Art of Noise en una versión que alcanzó gran popularidad y que seguramente estaba presente, siquiera a un nivel inconsciente, en la cabeza del dúo cuando grabaron el disco. A partir de esa base, Tennant y Lowe fabrican una canción que tenía todos los ingredientes para convertirse en un auténtico éxito y que, paradójicamente, pasó desapercibida.

“It Couldn’t Happen Here” – Al igual que ocurría en la anterior canción, el tema de ésta es el SIDA. En los primeros años de la enfermedad, su incidencia parecía centrarse en los Estados Unidos en donde avanzaba a gran velocidad mientras que en Gran Bretaña el impacto era menor. Cuenta Neil que un amigo suyo de la época solía decir que a causa de las diferencias en los comportamientos entre la comunidad homosexual de uno y otro país, la extensión de la plaga nunca sería tan amplia en las islas (de ahí el título: “No podría ocurrir aquí”). Cuando el cantante recibió la noticia de que su amigo había contraído el síndrome, comenzó a trabajar en la canción. La música surgió como un proyecto en el que el compositor italiano Ennio Morricone se iba a encargar de crear la banda sonora de una extraña película del dúo, que se iba a estrenar un año después, basada en el propio disco “Actually”. La idea de rodar un film surgió para compensar en cierta forma la ausencia de conciertos de la banda (en aquella época, Pet Shop Boys no daban conciertos, cosa que se les criticaba con fuerza). La banda sonora nunca llegó a terminarse pero Morricone envió una cinta con alguna cosa que había compuesto y dio permiso al dúo para hacer lo que creyeran conveniente con el material, así que adaptaron parte de las melodías entregadas con la ayuda de Angelo Badalamenti quien hizo todos los arreglos orquestales. Desde un punto de vista exclusivamente musical, nos parece una de las melodías más brillantes de la carrera de Pet Shop Boys que demostraba, además, que no se limitaban a hacer brillantes himnos pop con envoltorio electrónico sino que sabían desarrollar canciones en registros muy diferentes.

“It’s a Sin” – Probablemente el mayor éxito alcanzado por los Pet Shop Boys en todos los años que llevan publicando música. Lo más curioso es que, en palabras de Neil Tennant, escribió la canción en un cuarto de hora. El cantante fue educado en un colegio católico y la letra habla en tono de confesión de cómo todo lo que ha hecho en su vida puede considerarse pecado según afirmaban sus educadores “cuando echo la vista atrás es siempre con un sentimiento de vergüenza, todo lo que he hecho, sin importar cuándo, dónde o con quién tiene un denominador común: es pecado”. El grupo tuvo que soportar acusaciones de plagio por parte de un cantautor que afirmaba que la melodía era una copia de la estrofa del “Wild World” de Cat Stevens pero ganaron el caso en los tribunales. El parecido, que existe, nos parece muy anecdótico. Por otra parte, si hay una canción a la que siempre nos ha recordado el éxito del dúo es “I Will Survive” de Gloria Gaynor y quizá por ello, el dúo ha interpretado en muchas ocasiones en sus conciertos un “medley” de ambos temas. Musicalmente, “It’s a Sin” es una de las producciones más exuberantes del grupo con un sonido absolutamente “ochentero” (esos golpes de orquesta los delatan) pero se convirtió en un himno poderosísimo que cualquier oyente reconoce hoy tras unos pocos compases.

“I Want to Wake Up” – Una de las canciones más convencionales en cuanto a su temática de todo el disco puesto que habla de la clásica historia de amor no correspondido en la que el interés romántico del protagonista  está enamorado de otra persona. No es una canción desdeñable en modo alguno pero dentro del contexto de un disco tan brillante como “Actually”, es uno de los temas que pasan más inadvertidos y quizá eso sea intencionado para relajar un poco el nivel de atención del oyente conforme nos acercamos al final del disco.

“Heart” – Otro single que alcanzó el número uno de las listas británicas aunque en su origen, ni siquiera iba a ser cantado por el grupo ya que la canción fue escrita para Hazel Dean, cantante de efímero éxito en las pistas de baile. Se llegó a pensar en enviar la canción a Madonna pero finalmente no se atrevieron a hacerlo por lo que el dúo decidió grabarla e incluirla en el disco. Los samples vocales tan característicos del tema y que forman la base rítmica del mismo se construyeron a partir de la voz de Neil Tennant mezclada con la del tenor italiano Luciano Pavarotti y la de la cantante de Prefab Sprout, Wendy Smith. Realmente, “Heart” no deja de ser una buena canción pop pero sin la profundidad que sí tienen otras de las canciones presentes en el disco. Los propios miembros del grupo no terminan de explicarse su gran éxito ya que no es uno de los temas en los que tenían más esperanzas depositadas. Comenta al respecto Chris Lowe que “Heart” fue una demostración de cómo las listas de ventas no reflejan en modo alguno la calidad de una canción y creemos que es cierto ya que, de hecho, el single es uno de los cuatro únicos números uno que ha obtenido el grupo en el Reino Unido en su carrera cuando han escrito al menos 20 o 25 canciones mejores que esta. El videoclip, sin embargo, es impagable y si os lo preguntais, sí. el vampiro es Ian McKellen.


“King’s Cross” – El título de la canción hace referencia a la mayor estación ferroviaria de Londres y la letra admite muchas interpretaciones aunque sus autores hablan de ella como una reacción hacia el creciente desempleo en aquellos años. Otras versiones hablan de otra canción sobre el SIDA (la estación era un conocido núcleo de prostitución y un lugar habitual de citas entre homosexuales) y la más disparatada se refiere al texto como una referencia al incendio de la estación en el que fallecieron 31 personas en aquellos días, algo descartable ya que el disco estaba en las tiendas dos meses antes del suceso. Estamos ante una de esas grandes canciones que suelen pasar desapercibidas dentro de los discos del dúo y que con el paso de los años no hacen sino ganar posiciones en el repertorio de favoritos de los aficionados. La frase musical del estribillo se nos antoja como una de las melodías más inspiradas que nunca han aparecido en un disco de Pet Shop Boys y eso, definitivamente, es mucho decir.

Aunque llegaron un poco tarde al boom del tecno-pop (cuando apareció “Please”, su disco de debut, ya habían sido publicados prácticamente todos los discos que hoy se consideran clásicos en el género), Pet Shop Boys han sido prácticamente los únicos que han sobrevivido hasta nuestros días manteniendo una actividad regular y publicando discos con cierta frecuencia. Además, lo han hecho manteniendo un altísimo nivel de calidad para el que nos cuesta encontrar ejemplos a la altura. No creemos que esta entrada vaya a servir a estas alturas para descubrir a ningún oyente la existencia de esta banda pero sí vemos posible que muchos lectores que tengan abandonado este disco en sus estanterías hagan el ejercicio de desempolvarlo y darle una escucha. Estamos convencidos de que ésta será tan placentera como lo fueron las primeras. Si aún no poseéis el disco, es un buen momento para haceros con él. Os sugerimos un par de sitios para hacerlo:

amazon.es

fnac.es

Nos despedimos con el medley de "It's a Sin / I Will Survive" interpretado en la gira Discovery en Rio de Janeiro:

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